Los caraduras

Innumerables veces en este mismo espacio hablamos acerca de cómo son desechadas las personas que fueron utilizadas y que dejan de ser útiles en algún esquema de corrupción. La maquinaria ya instalada tiene tantos engranajes que por lo general se conocen solo unos pocos nombres que caerán en desgracia, todo el resto se reinventa para seguir.

A juzgar por las denuncias mediáticas, el Instituto de Previsión Social solamente ya generaba beneficios a los que desde adentro, y también desde afuera, lo esquilman con contratos a medidas, sobrefacturaciones, robos directos, ventas de materiales y medicamentos innecesarios. Mientras tanto, los que deberían ser los verdaderos beneficiados, muchos de ellos enfermos, formaban filas desde las primeras horas de la madrugada para intentar alcanzar un turno. Un perfecto ejemplo que no causa otra cosa que indignación.

En estos días vimos la entrevista a un exgobernador que asegura que lo buscaron para ganar unas elecciones, le prometieron un equipo que le acompañaría, pero hoy se encuentra con la sentencia firme en la cárcel. Por descaro, más que por ingenuidad, se presentó para un cargo para el que no estaba preparado en lo mínimo.

Que no nos sorprendan en estas elecciones municipales los nuevos casos como este. Las eternas lacras se valen de caras nuevas para prometer mucho en estos días. Así aparecerán los que prestan sus caras a grupos que están instalados hace tiempo para hacer lo mismo de siempre, robar. Candidatos sin ninguna preparación para administrar fondos públicos, otros sin ningún antecedente de haber trabajado alguna vez en su vida. Es imprescindible saber a quiénes vamos a encomendar la legislación y la administración de nuestras ciudades, bajo el riesgo de que su único objetivo sea mejorar sus bolsillos.

Hay que saber que cuando las moscas huelen la podredumbre, proceden a desovar y se preparan para que las larvas ocupen su lugar, aseguran así su “legado”. En cada una de las ciudades en las que nunca hubo cuentas claras, en donde la transparencia fue la enemiga de la ciudadanía se cumple la misma premisa, las moscas se preparan para que las nuevas generaciones sigan pavoneándose en lo mismo. Es por ello que la transparencia y la rendición de cuentas de las diferentes administraciones será lo único que puede hacer la diferencia y lograr que, por medio de esos controles, se eviten más robos y tragedias administrativas y financieras en cada uno de los distritos del Paraguay.

La única manera de lograr que la ciudadanía vote informada, y sepa a quién, será si conoce los antecedentes de los candidatos. Muchos de ellos, o sus movimientos, realizaron algún tipo de gestión en administraciones anteriores, tienen alguna responsabilidad aunque siguen sin rendir cuentas oficialmente. Precisamente eso les facilita actualmente a presentarse como “el cambio” pero, ¿realmente lo son?

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