La banda de delincuentes conocida como Campanas de Belén fue desarticulada esta madrugada con la detención in fraganti de dos de sus supuestos miembros, Eugenio Daniel Martínez, de 42 años, y Néstor Javier Benítez Struway, de 28 años, ambos oriundos de la ciudad de Itá, departamento Central.
El director de Policía del departamento de Cordillera, comisario general inspector Hugo Humberto Díaz Alcaraz, informó que arrestaron a ambos en el predio de la iglesia San Juan Bautista de la compañía Jhugua Guazú del distrito de Caraguatay.
Un poblador de dicha compañía que salió de su casa para ir a trabajar vio que frente a la iglesia estaba estacionado un automóvil Kia Picanto, algo poco usual para la zona, ya que no hay demasiadas casas alrededor.
Entonces, llamó al 911 y acudieron rápidamente los policías de la comisaría 5ª de Caraguatay, quienes entraron a la iglesia para revisar y encontraron a los dos hombres que aparentemente estaban tratando de sacar la campana de bronce del campanario.

Los dos sospechosos fueron sorprendidos en posesión de varias herramientas que aparentemente utilizaban en sus golpes. El vehículo que tenían resultó ser alquilado y también ya fue identificado en otros robos similares.
La fiscala Norma Concepción Salinas Daiub imputó esta tarde a los dos detenidos por el hecho punible de hurto agravado, en grado de tentativa, y requirió la prisión preventiva.
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En sus celulares había mensajes sobre dónde, a quiénes y hasta por cuánto vendían las campanas de bronce que aparentemente robaban.
Si “tocaba la oportunidad”, también se llevaban imágenes de santos, que igualmente eran ofertadas en redes sociales por los ahora detenidos.
En varias ciudades
Eugenio Daniel Martínez y Néstor Javier Benítez Struway serían los cabecillas de una banda que la Policía llama Campanas de Belén, porque se dedica casi exclusivamente a robar campanas de bronce de capillas y parroquias.
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En este último caso de la capilla San Juan Bautista de Caraguatay fue el único que no pudieron robar la campana de bronce, porque la Policía los sorprendió en pleno “trabajo”.
Sin embargo, en todos sus otros atracos sí se alzaron con dicho elemento, como el 22 de marzo pasado en la iglesia María Auxiliadora de la ciudad Escobar, departamento de Paraguarí, y el 20 de marzo pasado en la iglesia San Blas de la ciudad de Ypacaraí, departamento Central.
También supuestamente robaron las campanas de broce de la iglesia San José, el 18 de marzo pasado en la ciudad de Independencia, departamento de Guairá; de la iglesia San Luis Gonzaga, el 1 de marzo pasado en la ciudad de Caballero, departamento de Paraguarí; de la iglesia San Pedro Apóstol, el 27 de febrero pasado en la ciudad de Caraguatay, departamento de Cordillera.

Otros robos atribuidos a esta gavilla se reportaron el 20 de febrero pasado en la iglesia San Juan Bautista de la ciudad de Isla Pucú, departamento de Cordillera; el 19 de febrero pasado en la iglesia Virgen del Carmen de la ciudad de San Bernardino, departamento de Cordillera, y el 16 de febrero pasado en la iglesia San Luis Gonzaga de la ciudad de Emboscada, departamento de Cordillera.
Más hechos similares se reportaron el 10 de febrero pasado en la iglesia Virgen de los Milagros de la ciudad de Atyrá, departamento de Cordillera; el 9 de febrero pasado en la iglesia San Antonio de Padua de la ciudad de Caraguatay, departamento de Cordillera; el 3 de enero pasado en la iglesia San Isidro Labrador de la ciudad de Valenzuela, departamento de Cordillera, y el 1 de enero pasado en la iglesia Niño Salvador del Mundo de la ciudad de Eusebio Ayala, departamento de Cordillera.
