La imputación por privación de libertad y tortura fue presentada hoy miércoles por la fiscala de Milena Raquel Basualdo Osorio en la ciudad de Filadelfia, capital del departamento de Boquerón, en el Chaco paraguayo.
El imputado fue identificado como Santiago Areco Fretes, de 21 años, quien fue capturado ayer martes por policías del Departamento Contra el Crimen Organizado Nacional y Transnacional (DCCONT) en una serie de allanamientos que se hicieron en dicha zona del país.
En la misma operación de ayer cayeron Javier Vera Soria, de 20 años, y Enzo Gabriel Córdoba Saldívar, de 18 años, quienes no tienen relación con el hecho investigado, pero fueron procesados en otra causa porque fueron sorprendidos en posesión de porciones de cocaína.
El secuestro y la tortura investigados ocurrieron supuestamente el 7 de mayo pasado en una casa del barrio Amistad de Filadelfia.
La víctima fue Adalberto Emmanuel Villasboa Ferreira, de 18 años, cuyo “pecado” habría sido iniciar un noviazgo con una tal Gabriela Flores, que hasta hace poco era aparentemente novia del supuesto narcotraficante local Carlos Samuel Torres Arce, de 24 años.
La relación entre Gabriela y Carlos se terminó después de que este último fuera detenido el 22 de enero de este año por policías de Antinarcóticos, justamente como líder de un esquema de distribución de drogas en Filadelfia y Loma Plata.
De hecho, Carlos Torres se encuentra recluido actualmente en la penitenciaría regional de Coronel Oviedo, desde donde supuestamente a inicios del mes pasado empezó a llamar y a amenazar a su rival Adalberto Villasboa, a quien le advirtió que los mandaría matar a él o a sus familiares si es que no dejaba a Gabriela.
Con amigos así, para qué queremos enemigos
Desesperado por las cada vez más constantes amenazas, Adalberto Villasboa acudió a uno de sus mejores amigos, el ahora imputado Santiago Areco Fretes, a quien le pidió que lo recibiera en su casa para hablar de lo que lo estaba atormentando.
Había sido, Santiago resultó ser también amigo o probablemente incluso miembro de la banda del recluido Carlos Samuel Torres Arce, a quien le llamó y le contó que Adalberto Villasboa iría a su casa.

Entonces, el dueño de casa Santiago Areco Fretes y el ya encarcelado Carlos Samuel Torres Arce habrían diseñado un plan para atrapar a Adalberto Emmanuel Villasboa Ferreira y obligarlo a que dejara a su novia.
Efectivamente, cuando el amenazado llegó a la vivienda de su amigo, supuestamente como para obtener ayuda, en realidad ya fue recibido a golpes por el mismo dueño de casa y por otros dos muchachos que también formarían parte de la red de traficantes.
Uno de esos supuestos matones que llegó a la casa fue identificado como Ariel Klassen Coronel, de 23 años, quien ahora se encuentra prófugo, pero que ya tiene antecedentes e incluso prohibiciones en una causa por posesión y tráfico de sustancias estupefacientes.
Los torturadores le ataron a una silla y le pegaron, luego le desataron, le bajaron el pantalón y le quemaron con cuchillo caliente entre las piernas.
Toda la sesión de tortura fue presenciada en vivo por Carlos Torres desde su celda en la cárcel de Coronel Oviedo.
En un momento dado este incluso hizo una videollamada grupal y mostró a otros presos cómo le pegaban a su rival, según los datos obtenidos.

Le raparon la cabeza y le afeitaron las cejas
Cuando ya casi no tenía fuerzas, Adalberto Emmanuel Villasboa Ferreira fue liberado de sus ataduras y le advirtieron que no denunciara el caso.
De hecho, para asegurarse de que no fuera con la Policía, los mismos jóvenes que lo mantuvieron en cautiverio por una semana más en un hospedaje de la localidad vecina de Villa Choferes.
Finalmente, cuando la víctima se recuperó, lo dejaron en libertad, pero antes le raparon la cabeza y hasta le afeitaron las cejas, como para humillarlo aún más.
Debido a que no podía disimular sus heridas, Adalberto Emmanuel Villasboa Ferreira tuvo que contarle a su familia lo que le había pasado, tras lo cual se hizo la denuncia en la comisaría 1ª de Filadelfia.
Encontraron el celular en su celda
El ministro de Justicia, Rodrigo Daniel Nicora Villamayor, confirmó que la celda del supuesto mandante de la tortura, Carlos Samuel Torres Arce, fue cateada en la cárcel de Coronel Oviedo y que efectivamente encontraron un celular que habría sido usado para amenazar a su rival y luego para monitorear el ataque.
Nicora adelantó que el supuesto traficante podría ser trasladado a una cárcel de máxima seguridad.
La fiscala Basualdo dijo que van a analizar el contenido del celular para conectarlo con el caso investigado.
