Un joven de 21 años fue detenido en Filadelfia como presunto autor de un caso de secuestro, privación ilegítima de libertad y tortura, denunciado por una víctima de 18 años. La investigación preliminar indica que un recluso recluido en la Penitenciaría de Coronel Oviedo habría ordenado el ataque desde su celda.
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, confirmó que Asuntos Internos de la cartera ya intervino en el caso. Añadió que la Fiscalía y la Policía Nacional trabajan de forma coordinada para identificar a todos los responsables de este grave hecho punible en el Chaco paraguayo.
“De ninguna manera vamos a esperar que las cosas trasciendan y que pasen. Merece la atención inmediata de las instituciones encargadas de dilucidar y ver quiénes son los responsables”, dijo el ministro.
Lea más: Con un escarbadientes reo abrió sus esposas y escapó del Hospital de San Juan Bautista Misiones
Recluso dirigió tortura desde la Penitenciaría de Coronel Oviedo
El sospechoso señalado como autor intelectual del hecho, Carlos Samuel Torres Arce, se encuentra actualmente aislado tras el hallazgo de un teléfono celular durante una requisa de urgencia realizada en su celda, según indicó el ministro de Justicia.
Nicora apuntó que, junto a la Fiscalía, se analiza el traslado del interno a un pabellón de máxima seguridad para evitar que continúe operando desde el centro penitenciario.
El titular del MJ no descartó la apertura de un nuevo proceso penal contra el recluso, quien ya cumple una condena por otros delitos.
Motivos de la tortura: venganza por motivos sentimentales
De acuerdo con las investigaciones, el móvil del ataque sería una presunta venganza relacionada con una expareja sentimental del recluso.
Según la denuncia presentada, el joven detenido en Filadelfia fue contactado y amenazado por el interno, quien habría conseguido su número telefónico al enterarse de que la víctima mantenía un vínculo con su expareja en la zona del Chaco.
Lea más: Reo escapó del Hospital Regional y fue recapturado en zona boscosa de San Juan Bautista
Uno de los aspectos más alarmantes de este caso es la forma en que se ejecutó el crimen. Los datos recabados por los investigadores revelan que el recluso presuntamente realizaba videollamadas durante el periodo de cautiverio de la víctima, dando instrucciones directas sobre cómo debía llevarse a cabo la tortura.
