Aparte de los 25 que escaparon ante llegada de los uniformados para concretar la última mudanza a Emboscada, también había un gran número de condenados beneficiados con salidas transitorias, estos son los que abandonan el penal los viernes de tarde y regresan los lunes a primera hora, quienes no estaban a la hora del operativo.
En total, sumando los 25 que fueron ubicados en la mañana de hoy y los que regresaron a las salidas transitorias, esta semana otros 80 reos del Centro Nacional de Prevenidos serán llevados a la mencionada unidad penitenciaría de Emboscada.
Sin embargo, con este último operativo a llevarse a cabo en estos días, el Central Nacional de Prevenidos seguirá albergando a unos 49 internos condenados, ya que la mayoría de estos son maestros y ayudantes albañiles que trabajan en la refacción del añejo penal y con el ello mantienen a sus familias.
Otros 71 reos procesados también fueron contratados por el consorcio que ganó la licitación para refaccionar y acondicionar todos los pabellones, que ya estaban a punto de derrumbarse ya que prácticamente toda la estructura había quedado sin hierro.
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En estos 60 años de funcionamiento, los internos sistemáticamente comenzaron a extraer las varillas de hierro de las paredes para convertirlas en armas de fabricación caseras para la defensa propia o para el ataque.
Poco después de las 22:00 del domingo efectivos de policiales, militares y agentes penitenciarios irrumpieron a los distintos pabellones del Centro Nacional de Prevenidos para concretar el último traslado de los condenados que todavía permanecían en el sitio.
Condenados corrieron hacía el fondo
Cuando la noticia del operativo se propagó entre los reclusos, unos 20 a 25 condenados que definitivamente no querían cambiar aire lograron salir de sus pabellones y corrieron hasta la parte posterior del penal.
Los reclusos lograron alcanzar la zona de los escombros, algunos aparentemente se enterraron debajo del montón de arena, otros se acomodaron entre los desechos y debajo de las puertas en desuso, así evitaron momentáneamente la mudanza.
Pero alrededor de la media mañana de hoy, cuando el hambre, la sed y otras necesidades fisiológicas comenzaron a manifestarse, estos internos lentamente fueron abandonando sus refugios y se presentaron ante los guardias.
Estos 25 sentenciados junto con los que estaban en libertad transitoria que se presentaron esta mañana, que en total suman unos 80 reclusos que serán trasladados en las próximas horas al penal de Emboscada.
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El director del Centro Nacional de Prevenidos, Gustavo Ramón Ferriol Rojas se negó a dar muchos detalles del peculiar hecho de que reclusos se escondieron en el interior del mismo penal para evitar que los reubiquen en otra cárcel.
Sin embargo, el funcionario confirmó que en las próximas horas otro grupo de reclusos será enviado a bordo de ómnibus especiales a la cárcel Martín Mendoza de Embocada, con lo que se concretaría oficialmente el operativo Umbral del Ministerio de Justicia.