Criminales huyeron con millonario botín tras matar a comerciante frente a su hija en Ypané

Vecinos y policías observan la camioneta de la víctima, que quedó a un costado de la calle, en el sitio donde fue atacado.
Vecinos y policías observan la camioneta de la víctima, que quedó a un costado de la calle, en el sitio donde fue atacado.

Los tres criminales que emboscaron y mataron de un balazo en el rostro al verdulero Carlos Nelson Núñez (43), en la tarde del martes último, en el barrio Costa Alegre de Ypané se llevaron unos G. 25.000.000 y un revólver, que la víctima tenía en una riñonera. El comerciante estaba llegando a su casa junto a una hija de cuatro años cuando sufrió el brutal ataque a tiros.

Núñez había emprendido con mucho éxito un pequeño negocio de venta y distribución de frutas y verduras que con el correr del tiempo fue creciendo y le dio la oportunidad de dar trabajo a varios jóvenes.

Su local de venta está ubicado en pleno centro de la ciudad de Ypané, a unos 150 metros de la comisaría 23ª Central, sobre la calle principal de la ciudad. De acuerdo con datos proveídos por algunos allegados, el comerciante acostumbraba manejarse con dinero en efectivo.

Retrato de Carlos Nelson Núñez, mirando a la cámara con expresión neutral, vestido con camisa azul oscuro sobre fondo negro.
Carlos Nelson Núñez, de 43 años, comerciante asesinado.

El tener efectivo constantemente en su poder le facilitaba cumplir con los proveedores para evitar que le faltara productos en el negocio, es por ellos que según sus colaboradores el trabajador tenía constantemente entre G. 25.000.000 a G. 30.000.000 en su poder.

Efectivamente, este dato aparentemente llegó a oídos de los criminales quienes comenzaron a seguir todos sus movimientos, la ubicación de su casa y hasta las calles alternativas del barrio por donde podrían escapar para evitar ser captados por cámaras de seguridad.

Finalmente, en la tarde del martes alrededor de las 18:00 Núñez y su personal procedieron al cierre del negocio, mientras que su esposa a bordo de un auto se dirigió a la escuela para recoger a una de sus hijas.

En tanto que la víctima alzó a su hija de cuatro años en el asiento trasero de su camioneta y se dirigió a su casa, que estaba ubicada en el barrio Costa Alegre, a unos cuatro kilómetros del casco urbano de la ciudad.

Dos cuadras antes de llegar a su casa, Núñez fue interceptado por tres criminales que estaban a bordo de dos motos. Todos tenían el casco puesto y portaban armas cortas. Aparentemente la víctima intentó eludir a sus atacantes por lo que uno de ellos le disparó al menos cuatro tiros con una pistola calibre 9mm.

Uno de los disparos impactó contra el marco de la puerta de la camioneta y otro en la cara de la víctima y el proyectil fue a parar en la nuca del comerciante, quien quedó agonizando en la cabina del vehículo a centímetros de su hija, quien de milagro resultó ilesa.

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Los criminales aprovecharon el momento para despojarlo de la riñonera que contenía el dinero y el arma, luego escaparon hacia el centro de la ciudad, pero por caminos alternativos para eludir cámaras de seguridad.

La víctima fue llevado hasta el Centro de Salud de la ciudad, donde los médicos confirmaron su muerte.
La víctima fue llevado hasta el Centro de Salud de la ciudad, donde los médicos confirmaron su muerte.

Núñez fue derivado al Centro de Salud de la ciudad, donde los médicos confirmaron su muerte, mientras agentes de Investigaciones y efectivos del Departamento Especializado en Investigación de Homicidios comenzaron a juntar todos elementos, testimonios y relatos posibles para tratar de identificar a los supuestos autores.

Sin embargo, esta vez poco o nada pudieron recoger los investigadores debido a que los asaltantes planificaron muy bien el golpe y aparentemente no dejaron otras evidencias en el lugar, más que la bala y los casquillos de la pistola calibre 9mm que utilizaron para neutralizar al objetivo.

Queja de vecinos

Vecinos de la zona se quejaron amargamente por la falta de seguridad, aseguran que desde la penumbra hasta el amanecer están a merced de los maleantes motorizados, la mayoría de ellos delivery de drogas, mientras otros se dedican a asaltar a las personas que encuentran a su paso.

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Generalmente las víctimas de estos golpes callejeros son vecinos que están regresando a sus casa tras una larga jornada laboral. En la mayoría de los casos, estos hechos ni siquiera son denunciados debido a que casi nunca se recupera lo robado y la policía nunca aparece o hace acto de presencia por los caminos vecinales por donde operan los delincuentes, según denunciaron esta mañana.