El capturado por asalto fue identificado como Kevin Varela Mereles, de 22 años, quien registraba antecedentes y órdenes de captura por hechos punibles como exposición al peligro en el tránsito terrestre, hurto agravado y robo agravado.
Lea más: Allanan vivienda y detienen a otro presunto implicado en millonario asalto
La detención fue materializada el miércoles de tarde por policías de la comisaría 26ª del barrio Primero de Marzo de la ciudad de Coronel Oviedo, en la capital del departamento de Caaguazú.
Además de una orden de detención por hurto agravado en Coronel Oviedo, Kevin también ya estaba declarado en rebeldía en el marco de la investigación de un violento asalto domiciliario con toma de rehenes que se produjo el 27 de enero de 2025 en el municipio de Alberdi, departamento de Ñeembucú.

Aquella madrugada, una gavilla torturó salvajemente en su casa del barrio Tarumá al conocido comerciante de Alberdi Juan Alberto Vargas, de 81 años, así como a su esposa Justina Villalba de Vargas, de 75 años, y a uno de sus hijos, Diego Orlando Vargas Villalba, de 39 años.
Lea más: Asalto violento en Alberdi: vecinos exigen seguridad ante ola delictiva
Los malvivientes robaron dinero, joyas y todo cuanto pudieron. Sin embargo, durante su escape, tres de los integrantes del grupo criminal fueron interceptados por la Policía sobre la Ruta PY19, cuando intentaban salir de Alberdi.
Los detenidos en ese momento resultaron ser el policía Richar Cáceres Ojeda, de 37 años, y los civiles Rolando Javier Villalba Florenciáñez, de 30 años, y Kevin Andrés Molinas Caballero, de 20 años.
La Policía había informado cuando eso que al menos dos miembros de la banda lograron eludir el operativo “cerrojo”. Uno de ellos era supuestamente el ahora detenido en Coronel Oviedo, Kevin Varela Mereles.
De hecho, líneas telefónicas usadas en el golpe lo comprometen seriamente, según la investigación que dirige el fiscal de Alberdi, Diego Higinio Benítez Gamarra.
Lea más: Polibandi abatido en Alberdi: cuando la justicia se convierte en principal aliada de la delincuencia
Ese caso de asalto se viralizó el año pasado a raíz de que una de las víctimas, Diego Orlando Vargas Villalba, aún maniatado y herido pudo llegar a la comisaría de Alberdi para pedir auxilio para sus padres, pero no fue atendido. Lo mismo pasó cuando fue al puesto de salud local, pero ni siquiera había ambulancia disponible.

El cabecilla de dicho golpe, el policía Richar Cáceres Ojeda, pese a que fue reconocido por las víctimas incluso como uno de los más violentos, increíblemente fue liberado solo tres meses después y empezó a delinquir de nuevo.
Finalmente, el uniformado resultó abatido por otros policías el 8 de julio pasado tras un nuevo asalto que dirigió en Alberdi contra un supermercado de la ciudad.
