Durante la Operación Paso Bravo, realizada entre el viernes 12 y sábado 12 de setiembre pasado, militares del CODI encontraron un total de 1.327 paquetes de la droga que estaban ocultos en 23 escondites subterráneos, situados dentro de la reserva natural.
El cargamento fue trasladado hasta la base del CODI, ubicada en la ciudad de Arroyito. En este lugar fue pesado cada uno de los paquetes y quedó bajo resguardo de los efectivos castrenses.
En el procedimiento también se ubicó un campamento precario y se incautó una camioneta Toyota Hilux, que fue abandonada en el sitio.
Las denominadas caletas -escondites subterráneos- estaban ubicadas en las cercanías de una antigua pista clandestina utilizada presumiblemente para el tráfico de cocaína en el distrito de San Carlos del Apa, departamento de Concepción.
Pedido fiscal
El juez penal de garantías del cuarto turno de la Circunscripción Judicial de Concepción, Héctor Daniel Morán, hizo lugar al pedido realizado por el fiscal Pablo René Zárate.
El agente del Ministerio Público solicitó la pericia bajo las reglas del anticipo jurisdiccional de pruebas, además de la destrucción de la droga.

El Auto Interlocutorio número 620 señala: “Requerir de conformidad con el artículo 320 del Código Procesal Penal, se sirva disponer la realización del anticipo jurisdiccional de pruebas, consistente en la incineración de las substancias incautadas, previa constatación de su peso o cantidad, así como la extracción de una cantidad mínima para su agregación al proceso y su posterior remisión al laboratorio de la SENAD, para su análisis químico laboratorial, conforme a las disposiciones del Art. 52 de la Ley 1.340/88 actualizada y modificadas por Ley 1.881/02”, expresa el documento.
La resolución judicial fue cumplida este viernes, según el informe fiscal.
