En una sesión extraordinaria que se desarrolló en dos etapas, ya que pisotearon la promesa del presidente de la Cámara de Diputados, el cartista Raúl Latorre de reformar primero su Caja Parlamentaria para demostrar “altura moral” antes de tratar la reforma de la Caja Fiscal, la mayoría cartista y sus satélites rechazaron el proyecto que planteaba eliminar la jubilación vip. Pero no solo eso: mantuvieron los groseros beneficios que poseen en comparación a los trabajadores del sector público y privado, pese al rechazo ciudadano.
El diputado Raúl Benítez (independiente), secundado por sus colegas Johanna Ortega (Partido País Solidario), Adrián “Billy” Vaesken, Diosnel Aguilera (ambos PLRA, Frente Radical), Rubén Rubín (Independiente), Enrique Antonio Buzarquis, Pedro Gómez (PLRA, Nuevo Liberalismo), entre otros varios opositores, inició la sesión solicitando tratar su proyecto de eliminación de la Caja Parlamentaria, pero perdió en las sucesivas votaciones.
“En vez de que hablemos de la modificación, hablemos de la eliminación necesaria y obligatoria que tenemos que hacer sobre esta Caja Parlamentaria. Una caja que fue creada en la dictadura en el año 1980. Una caja que fue creada para dar un caramelito para que un dictador (Alfredo Stroessner) en ese momento pueda sostener el poder, y me parece importante siempre recordar las raíces de esta caja malparida”, dijo Benítez.
El cartista Yamil Esgaib y el aliado de HC, Hugo Meza (ANR, B) rechazaron el pedido de eliminación, apelando a la modificación, lo cual finalmente se impuso (ver infografía).
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Algunos cartistas, como la diputada Jazmín Narváez, incluso, intentaron simular racionalidad, reconociendo que su jubilación es escandalosamente privilegiada, pero luego en la votación acompañó junto a su bloque las irrisorias modificaciones o “maquillaje”.
“¿Dónde está lo vip de la jubilación parlamentaria? (...) En los años de aporte, lo que es una vergüenza es que con 10 años de aporte nosotros podamos acceder a un privilegio que así como está redactado actualmente, me parece absolutamente inmoral”, expresó Narváez. Sin embargo, precisamente no tocaron los años de aporte, al igual que no se redujo el porcentaje de sus millonarias pensiones, y mantuvieron el privilegio único que no posee ninguna otra caja, como es la posibilidad del retiro de casi la totalidad de sus aportes, si es que no quieren acceder a la jubilación.
El principal argumento “a favor” de los legisladores es que supuestamente se volvería en una caja privada, punto que la diputada Ortega puso en seria contradicción, ya que enfatizó: “Si fuera privado, no se necesitaría una ley(...). Esto que van a hacer, va a seguir saliendo del bolsillo de todos los paraguayos”, sentenció.
Varios de sus colegas rechazaron que se trate de caja privada desde el momento en que obligan a los legisladores a aportar parte de su salario. Si bien supuestamente pusieron una “salvaguarda” para no aceptar aportes estatales, los cartistas rechazaron agregar un reaseguro para evitar un aporte estatal en caso de que la caja quiebre. “En caso de liquidación del fondo, se cancelarán los pasivos y luego se decidirá sobre los fondos entre sus miembros de forma proporcional, sin incluir ningún aporte estatal”, planteó Benítez, pero rechazaron de nuevo su propuesta.
El proyecto ahora deberá pasar al Senado, pero habrá que ver si le imprimen la misma celeridad que la reforma de la Caja Fiscal, que ayer mismo fue remitido a la Cámara Alta.
Artículo “pro Abed y Souto”
Todo el debate se produjo sin que los diputados opositores tuvieran acceso al documento en base al cual se planteó la “reforma” de la Caja Parlamentaria, algo que reclamó en varias ocasiones la diputada Alexandra Zena (Cruzada Nacional), lo que permitió que de contrabando se introduzcan aspectos cuestionados, como un artículo “a medida” de la diputada cartista Rocío Abed, y potencialmente de la esposa del vicepresidente, Pedro Alliana, la diputada, Fabiana Souto.
Durante el estudio en particular, el diputado aliado cartista Hugo Meza (ANR, B) introdujo un artículo para permitir que diputados que ingresen desde la suplencia (en reemplazo de titulares) y que sean electos en el periodo siguiente, puedan completar los aportes que falten para llegar a la jubilación vip.
“Esto es completamente nuevo. Lo que plantea el colega es que básicamente los que asumen como suplentes puedan después jubilarse. ¿Quiénes son los colegas que entraron como suplentes? El periodo pasado alguien entró como suplente, es para esa persona posiblemente. Para Rocío Abed, verdad, o sea, se hace un artículo a medida para la colega”, cuestionó el diputado Raúl Benítez (independiente).
El diputado Enrique Antonio Buzarquis (Nuevo Liberalismo) rechazó rotundamente ese artículo, enfatizando que era una burla para legisladores que como él pelearon por tres periodos para acceder a la banca mediante votos, sin embargo, su reclamo fue en vano.
La esposa de Alliana en este periodo entró a la Cámara Baja tras suplir al actual director de Yacyretá, Luis Benítez. Tanto Abed como Souto, además, ya son herederas de la pensión que eventualmente cobren sus parejas, que ya completaron dos periodos.
