La Junta Municipal de Asunción trató este miércoles, en sesión ordinaria, la reglamentación que aplicará la comuna a sus funcionarios, a partir de la Ley 7445/25, del “Servicio Civil”. El debate del proyecto, enviado por el intendente, Luis Bello (ANR- cartista), afloró la interna colorada, entre cartistas y disidentes.
La molestia de la disidencia se generó a partir del pedido del concejal Miguel Sosa (ANR-cartista), quien pidió eliminar del reglamento el artículo 2°, introducido al proyecto original de Intendencia por los integrantes de la Comisión de Legislación. El citado artículo pretendía garantizar la autonomía de la Junta Municipal, a través de su presidente, de nombrar a los funcionarios del legislativo comuna.
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Sosa pidió la supresión del artículo argumentando que esa potestad está garantizada por la Ley Orgánica Municipal. “Me parece nomas (una) redundancia mencionar lo que (ya) dice la Ley”, expresó el edil.

El pedido provocó la airada respuesta del presidente del colegiado, Arturo “Tuki” Almirón (ANR-disidente), quien reclamó a sus colegas que sus colegas planteen un cambio sobre tablas, contrario al acuerdo al que habían llegado en la Comisión de Legislación.
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“Dejémonos de joder”, dijo Almirón
Almirón, presidente de la Junta por un acuerdo con el cartismo, a cambio del acompañamiento que dio la disidencia a la elección de Luis Bello (ANR-cartista) como intendente, expresó su molestia por la sorpresiva posición de sus colegas oficialistas. “Si aprobamos sin ese artículo, ¿nosotros para qué estamos ya en la Presidencia de la Junta?”, cuestionó.
“El presidente de la Junta va a estar al santo cohete. Ellos (la Intendencia) van a designar a todos los que a ellos se les cante, sin poder tener nosotros como presidente de la Junta. El presidente de la Junta, sea cual sea el color, tiene que tener derecho a tener su gente de confianza, no que le pongan desde Intendencia a dedo”, reclamó Almirón.
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El presidente del colegiado municipal reclamó a sus colegas que entreguen la autonomía de la Junta. “Nosotros somos ente contralor, claro que tenemos que tener independencia de la Intendencia. ¿Dónde pio estamos? Dejémonos de joder, señores", añadió notoriamente molesto.

Pese al reclamo de Almirón, por mayoría de 12 votos -8 cartistas y 4 liberales- se aprobó el proyecto sin la salvedad solicitada por el titular de la Junta.
Más funcionarios
El concejal Sosa señaló la supuesta necesidad de más funcionarios. El edil señaló que solo en Aseo Urbano se jubilaron más de 400 funcionarios. “Hace 8 meses que no podemos ni siquiera reponer, por culpa, primero de la intervención y segundo de la (falta de) reglamentación”. Sosa destacó que, a partir de la aprobación de la reglamentación de la ley, “el Intendente ya va a poder contratar y nombrar” más funcionarios.
Carlos Pereira, interventor de la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) había documentado una superpoblación de más de 9.119 funcionarios municipales, cuyo control de asistencia era completamente insuficiente, pese a la costosa inversión de más de US$ 3 millones en sistemas informáticos para ello.
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Pereira había señalado que la comuna podría funcionar perfectamente con 3.000 funcionarios menos. Además, reportó alrededor de 60 direcciones, algunas de ellas sin ningún sentido. ABC reveló que estas dependencias costaban al mes casi G. 4.000 millones en salarios, de los cuales G. 1.000 millones, correspondían a los directores.
En su informe final, Pereira documentó además que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nenecho desvió G. 512.000 millones de los bonos G8, que eran para obras, a gastos corrientes, en su mayoría salarios. Rodríguez renunció en agosto apurado por su inminente destitución. Su gestión enfrenta al menos 8 causas penales. En una de ellas está acusado por lesión de confianza y asociación criminal.
