El rechazo se dio con votación dividida: cuatro concejales —todos del Partido Colorado— votaron por la desaprobación: Alberto Pesoa, Irene Aguilera, Víctor Alfonso y Ramón Cuenca. En contraste, cinco ediles optaron por la abstención: Cantalicio Santa Cruz Ayala, Wilson Recalde, Milciades Benítez, y Robert Raúl Riveros, todos ellos colorados; y Ariel Valdez (PLRA).

El dictamen de la Comisión Hacienda y Presupuesto de la Junta, que sugirió el rechazo de la rendición de cuentas, señala una supuesta diferencia de G. 54.881.625 sin justificación en el balance general, además de gastos por G. 437.561.572 en bienes de consumo sin documentos ni registro de stock.
En inversión física se reportó una ejecución de G. 863.414.527, pero solo se verificaron adjudicaciones por G. 207.900.000, dejando una diferencia de G. 655.514.527 sin respaldo.
Entre los hallazgos, se menciona la emisión de un cheque del Banco Nacional de Fomento antes de la orden de pago, lo que vulneraría la Ley 1535/99. También se detectaron pagos sin respaldo patrimonial por G. 41.536.750 y desembolsos de hasta G. 115.000.000 en obras sin certificación técnica.
Además, se observaron transferencias de G. 24.155.675 del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide) a otros fines, así como un faltante de documentos por unos G. 317.000.000 en el rubro de obras.
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Intendente denuncia pedidos para evitar rechazo
El intendente Morán dijo que las observaciones carecen de sustento y aseguró que cumplió con la entrega de las documentaciones requeridas. En ese contexto, criticó duramente a los concejales, señalando que “se nota que son unos burros”.
Finalmente, dijo: “hubo pedidos que no pude cumplir y me dijeron que, si no lo hacía, iban a rechazar”.
El intendente afirmí que existieron pedidos de carácter económico por parte de algunos ediles para aprobar su rendición de cuentas, sin brindar más detalles.
