Monseñor Ricardo Valenzuela afirmó que actualmente existe una preocupante tendencia a opinar y condenar sin conocer completamente los hechos, dejándose llevar muchas veces por prejuicios, versiones parciales o intereses particulares.
Lamentó la falta de honestidad e integridad en distintos sectores de la sociedad y exhortó a las autoridades y a la ciudadanía a investigar con valentía la verdad antes de emitir juicios.
“La verdad nos hará libres, pero primero debemos buscarla con valentía”, expresó el religioso ante los fieles que participaron de la celebración litúrgica.
Asimismo, el obispo insistió en que la sociedad necesita recuperar la honestidad y la transparencia, especialmente en tiempos donde predominan las “medias verdades”, la desinformación y la pérdida de confianza hacia las instituciones.
“Les animo a que no descansen en este propósito, para que cada decisión de hoy sea una pequeña victoria de la honestidad sobre el engaño”, manifestó durante la homilía.
Recordó el pasaje bíblico del Salmo 14 al señalar: “Feliz el que no se retracta de lo que jura aunque salga perjudicado”, afirmando que decir la verdad y actuar con rectitud requiere coraje, incluso cuando eso implique asumir consecuencias.
Monseñor Valenzuela remarcó además que el cambio social debe comenzar desde cada persona, pero también alcanzar a quienes ejercen poder o tienen responsabilidades públicas.
“Construyamos un legado de integridad que transforme nuestro entorno, comenzando por uno mismo, la familia, los vecinos y toda la sociedad”, expresó.
Crítica a los juicios apresurados
Para profundizar en su reflexión, el obispo relató la historia de varios hombres ciegos que intentaban describir un elefante tocando solamente una parte de su cuerpo. Uno afirmaba que el animal era como un tronco, otro como un abanico y otro como una serpiente.
Con esta comparación, explicó que muchas veces las personas observan apenas una parte de la realidad y creen tener la verdad absoluta.
“Así sucede con frecuencia en la vida: vemos parcialmente las cosas, los acontecimientos y la conducta de los hombres, y nos atrevemos a hacer juicios absolutos. Y qué grande nos equivocamos”, expresó con tono crítico.
Advertencia sobre inteligencia artificial
Durante la celebración también hizo referencia al mensaje del papa Francisco por la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, centrado en los desafíos de la inteligencia artificial y la necesidad de preservar “las voces y los rostros humanos”.
El monseñor alertó sobre el riesgo de que las personas terminen siendo manipuladas emocionalmente mediante conversaciones artificiales y contenidos creados por inteligencia artificial.
En ese sentido, pidió responsabilidad tanto a los creadores como a los usuarios de estas tecnologías, además de fomentar una educación basada en el pensamiento crítico y la búsqueda permanente de la verdad.
“Buscar la verdad es un acto de libertad. Nos libera de las sombras del engaño y del prejuicio”, concluyó.
Lea más: Turismo interno en Semana Santa: el Museo de Caacupé invita a una experiencia de fe y cultura
