Tuma dice que proyecto de divorcio exprés es un “retroceso” y pone trabas

Martillo de juez sobre base circular con dos anillos de boda dorados en una oficina, sin personas presentes.
Tuma aseguró que se debería avanzar en una modificación de la ley de divorcio solamente para separar hacer la separación entre divorcio y bienes.MAHMUT OZDEMIR

El abogado y exdiputado Óscar Tuma, proyectista de la actual ley de divorcio, cuestionó duramente el proyecto conocido como “divorcio exprés” que estudia el Congreso. Sostuvo que, lejos de agilizar los trámites, la propuesta vuelve a imponer plazos y restricciones que ya habían sido eliminados para respetar la voluntad de las personas.

Tuma sostuvo que la legislación que actualmente regula los divorcios fue modificada precisamente para eliminar plazos que obligaban a las personas a permanecer legalmente casadas aun cuando ambas partes estaban de acuerdo en divorciarse.

Según explicó, una de las principales modificaciones plantea que los cónyuges deban esperar al menos un año de matrimonio para acceder al divorcio por mutuo consentimiento.

“Cuando existen voluntades, el órgano jurisdiccional no puede poner trabas”, sostuvo Tuma al recordar los fundamentos de la reforma que impulsó años atrás. Señaló que actualmente una pareja que se casó y descubre pocos meses después que la relación no funciona puede solicitar el divorcio de común acuerdo sin necesidad de esperar plazos establecidos por ley.

Cuestiona que se vuelva a imponer un año de espera

El exlegislador explicó que la ley vigente eliminó la obligación de esperar varios años para divorciarse de común acuerdo, entendiendo que el Estado no debe obligar a las personas a permanecer en una relación que ambas desean terminar. Sin embargo, ahora se intenta volver a establecer plazos, señaló.

“Con la modificación que se está planteando, vos tenés que esperar un año”, aseguró.

“¿Por qué una norma te tiene que obligar a permanecer en un lugar cuando ambos ya no quieren?”, cuestionó.

Indicó que, con los cambios propuestos, incluso las parejas que decidan suspender temporalmente un proceso de divorcio y posteriormente retomar la decisión deberían aguardar un año para volver a presentar la solicitud.

A criterio de Tuma, esta situación solo generará más conflictos y no contribuirá al fortalecimiento de la familia.

Restricciones para quienes tienen bienes

El abogado también dijo que el procedimiento simplificado quedaría limitado a los matrimonios que no posean bienes o que se encuentren bajo régimen de separación de bienes.

Para Tuma, esta disposición carece de sentido y termina convirtiéndose en una especie de castigo para las parejas que cuentan con patrimonio común.

“Lo único que establece esta modificación es que el juez tiene que resolver en tres días, pero al mismo tiempo incorpora una serie de trabas que hoy no existen”, manifestó.

Añadió que, si el objetivo es acelerar los trámites judiciales, bastaría con fijar un plazo breve para que el magistrado dicte resolución, sin alterar las condiciones actuales del divorcio consensuado.

La voluntad de una sola persona ya es suficiente

El abogado también recordó que la legislación vigente permite que una persona solicite el divorcio aunque la otra parte no esté de acuerdo.

Explicó que antes era necesario invocar causales como injurias, malos tratos u otros motivos específicos, situación que muchas veces derivaba en conflictos innecesarios. Con la reforma actualmente vigente, basta con expresar la voluntad de divorciarse.

Según señaló, el juez debe respetar esa decisión individual porque nadie puede ser obligado por el Estado a continuar casado contra su voluntad.

Separación entre divorcio y bienes

Tuma indicó que, si existe algún aspecto que debería revisarse en la legislación actual, es la posibilidad de que las personas puedan obtener el divorcio mientras continúan discutiendo judicialmente la división de bienes.

Explicó que muchas veces la disolución del vínculo matrimonial se retrasa justamente por desacuerdos económicos sobre el patrimonio común.

A su criterio, sería más útil avanzar en mecanismos que permitan a las personas divorciarse y reorganizar sus vidas mientras las cuestiones patrimoniales siguen su curso en los tribunales.

Finalmente, insistió en que el divorcio por mutuo consentimiento debe ser “simple, rápido y respetuoso de la libertad de las personas” y sostuvo que imponer nuevos requisitos legales solo provocará más conflictos familiares en lugar de resolverlos.