La LXVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en Luque, con la presencia de seis mandatarios. El argentino Javier Milei se ausentó, así como lo hizo en el 2024 en otro cónclave del bloque regional.
Los mandatarios de Chile y Ecuador, José Antonio Kast y Daniel Noboa, respectivamente, se refirieron, en sus discursos sobre el crimen organizado, y el narcotráfico, en particular. “En mi país tomamos la decisión de enfrentar al narcoterrorismo con toda la fuerza del Estado, pero esta es una guerra que ningún país puede pelear solo. Los carteles buscan destruir la democracia y nuestra libertad”, expresó el Presidente de Ecuador.
Por su parte, el jefe de Estado de Chile recordó a las víctimas del terremoto que azotó a Venezuela. Dijo que hay “un segundo terremoto, más lento, más silencioso, pero que puede llegar a asesinar a más personas”. “Ese terremoto se llama crimen organizado”, aseveró.
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“El narcotráfico, la trata de personas, el contrabando de armas, el lavado de dinero, la minería ilegal, fronteras capturadas, ese terremoto que mata año tras año a miles de personas”, manifestó.

Recordó que mientras el Mercosur se preocupa por cuotas y aranceles, es necesario asegurarse, además, de que “la inversión llegue sin pagar un costo adicional cobrado por el crimen organizado”.

“No hay integración posible cuando las rutas que queremos abrir para el comercio ya están abiertas por el crimen organizado”, expresó el presidente Kast.
