19 de abril de 2026

El arroyo Mburicaó, a la altura del puente sobre la avenida Artigas, a pocos metros de Lombardo, continúa sin una barandilla de protección. La falta de infraestructura acorde genera un riesgo constante para quienes transitan por la zona, especialmente durante los días de lluvia.

Vecinos de la calle Carmen Soler denuncian que la contaminación del arroyo Mburicaó, que cruza por este lugar, ya es insostenible. Dijeron que el cauce se convirtió en una cloaca a cielo abierto, y piden una solución definitiva por parte de las autoridades.

Si bien funcionarios de la Municipalidad de Asunción realizaron la limpieza en algunos tramos del arroyo Mburicaó, quitando una importante cantidad de basura, los vecinos asentados sobre la calle Carmen Soler exigen a las autoridades municipales buscar una solución al problema de la contaminación de este importante cauce hídrico.

El problema de la estructura en sí es más antiguo, debido al importante caudal de agua que corre por debajo y hasta por arriba en días de lluvia y la falta de mantenimiento. Los asuncenos tienen olvidado a su legendario arroyo Mburicaó y ni qué decir las autoridades municipales.

Agua. Dulce y potable. Derecho fundamental que no está garantizado para cientos de paraguayos, en un país con más de 800 ríos y arroyos y parte del segundo reservorio de agua dulce más grande del mundo. Paradoja posible mediante una seguidilla de gobiernos corruptos, a los que las necesidades del pueblo les interesan solo como argumentos para negociados con que llenar sus propios bolsillos.