18 de agosto de 2026

Comentaba Aristóteles en LA POLÍTICA que los éforos eran los verdaderos gobernantes en Esparta elegidos por el pueblo. Aconteció que un hombre completamente miserable ocupaba el cargo, que, debido a su pobreza, solía con facilidad ser sobornado. Ciertos éforos fueron corrompidos con dinero y, en la medida que estaba en su poder, arruinaron a todo el estado.
La confianza se reduce a la creencia de una persona de que otra persona o institución procederá de forma consistente con sus expectativas de conducta positiva. En los países democráticos la confianza en el Gobierno es un concepto multifacético que suministra una medida general de cómo perciben los ciudadanos la actuación y valores de las instituciones públicas. Es un elemento básico para el funcionamiento de las sociedades, ya que con ella se edifica una relación de confianza con los ciudadanos. Cuando las decisiones políticas y normativas se toman a través de procesos que se divisan como ecuánimes y equitativos, se construye la confianza.
El calamitoso estado de la salud pública tiene aristas diversas, algunas de las cuales resultan simplemente bochornosas. No se trata solo de que falten medicamentos, insumos, equipos, personal “de blanco” o instalaciones adecuadas, sino también de que los nombramientos de las diversas autoridades sanitarias suelen ser desatinados, como ocurrió hace pocos días en el Incan, donde el director designado renunció de inmediato. Un consejero del IPS cuestionó que se realicen obras en hospitales en el interior del país, porque las mismas no redituarían en la imagen de las autoridades del ente. El Círculo Paraguayo de Médicos cuestionó al superintendente de Salud, doctor Roberto Melgarejo, por haber supuestamente presentado documentos no auténticos para participar de un nuevo concurso. Ni hablar de las protestas de la gente por el mal estado de los hospitales del país. En estas condiciones, no servirá de mucho destinar más dinero a la sanidad, mientras su administración esté en manos de ineptos, de deshonestos y de insensibles.
Ya no escapa al asombro diario las vicisitudes provenientes de las inconductas, ilícitas, en su mayoría, provenientes de quienes fungen como administradores de la cosa pública, de esa que pertenece a todos quienes contribuimos con nuestro esfuerzo a su existencia. La crisis de confianza por parte de la ciudadanía en los poderes públicos, fruto de actuaciones desviadas de la norma, e incluso constitutivos de figuras delictivas va in crescendo. Es que la impunidad está instalada en favor de la clase política merced a la grosera y hasta si se quiere abyecta posición del Ministerio Público y parte del Poder Judicial.
Así como en el 2023, de nuevo, un conflicto político en la Junta Departamental de esta Gobernación, fue derivado a instancia judicial y se reinician las rencillas políticas. El inconveniente surgió cuando cuatro concejales eligieron a las nuevas autoridades de este órgano legislativo, mientras otros 3 ediles alegan que el quórum legal para realizar dicha sesión debió ser de 5 miembros.