23 de agosto de 2026

Ceuta. Las cientos de personas que todavía se encuentran en Ceuta después de la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio siguen en la pequeña ciudad española del norte de África, viviendo en sus calles y, en su mayoría, subsistiendo gracias a la caridad o las aportaciones de ciudadanos.


Unos 100 niños de la zona de Cateura pasaron ayer un Sábado Santo diferente, con actividades de recreación y abundante comida, bajo el cuidado de integrantes de la Pascua Joven, en el local de los franciscanos de la Tercera Orden. Fue una práctica juvenil de caridad a necesitados.


Manuel Díaz García (62), aparte de ser ciego, vive solo en una precaria vivienda que posee en el asentamiento San Juan, del distrito de Yasy Cañy. Admite haber reconocido a cuatro mujeres como hijas, pero se encuentra abandonado. Relató que cuando tenía 35 años perdió la visión, víctima de un disparo de escopeta.