19 de junio de 2026

A mitad de camino entre bosques y mesetas kársticas, el Castillo de Predjama aparece como una visión improbable: una fortaleza medieval encajada en la boca de una cueva, colgada de un acantilado de 123 metros. Es uno de esos lugares que se entienden mejor en silencio, cuando la roca parece tragarse la arquitectura.