15 de septiembre de 2026
Con la exportación de la “energía de vertimiento”, Brasil convirtió la reciente crisis provocada por la sequía en oportunidad. El observador del Uruguay publicaba recientemente que sus importaciones entre el 5 y el 22 de febrero último desde el país de las hidroeléctricas le costó US$ 58/MWh.

La operación sincronizada de las hidroeléctricas Itaipú, Yacyretá y Acaray -que le permitirá a la ANDE comprar la energía más barata disponible- sigue siendo pospuesta por el Gobierno Nacional. Aunque estaba prevista para el 22 de noviembre pasado, según señalaba un anuncio interno publicado en Itaipú, lado brasileño, no hubo más novedades al respecto.

“Bandeira verde para todos os consumidores de energia a partir de 16/04. A conta de luz terá redução de cerca de 20%” se lee un tweet del presidente brasileño Jair Bolsonaro que fechó el día miércoles a 6 de este mes, en un mensaje que dirigió al electorado brasileño, con ecos nítidamente perceptibles en las oficinas locales de la entidad binacional, así como del Gobierno paraguayo .

La recuperación de los niveles adecuados de agua en los embalses de la centrales hidroeléctricas, según estima el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) del Brasil, de acuerdo con el material informativo firmado por luri Corsini y Stéfano Salles que CNNBrasil subió a plataforma digital el domingo último, requerirá como mínimo tres años.
El Paraguay con las tres centrales hidroeléctricas de las que dispone puede acceder a una potencia máxima de 8.000 MW, bajo condiciones hidrológicas normales y toda vez que disponga de la infraestructura de transmisión y de distribución eléctrica requerida.