21 de febrero de 2026

Las ciudades de Villa Elisa y Ñemby atrajeron a gran cantidad de personas durante la celebración del Viernes Santo. En ambas localidades se mantienen intactas la tradición y la devoción reviviendo la pasión de Cristo con el calvario para la crucifixión, el canto de los estacioneros, la procesión del silencio y el tupãitu. El párroco Óscar González abogó por la vida y por recuperar la esperanza en el año jubilar.