25 de octubre de 2026

A medida que el 2023 se acerca, la tensión en el debate sobre la importancia de la producción hidroeléctrica a nivel nacional va aumentando. En un contexto en el que el potencial hidroeléctrico estuvo reducido por sequías históricas, es sumamente necesario preguntarse cuál es el plan de mediano-largo plazo en lo que respecta al más importante recurso natural de nuestro país.

Las condiciones hídricas para la Central Hidroeléctrica Yacyretá (CHY) han mejorado, la previsión de afluencia para hoy miércoles era de 9.400 m3/s y para los próximos días prevén que esté entre 10.000 m3/s y 7.500 m3/s, según informó el jefe técnico paraguayo de la Entidad Binacional Yacyreta, Ing. Juan José Encina.

En la entrega anterior se analizó la composición de la matriz energética de Paraguay. Así, en el 2020, el 40% de la oferta bruta de energía provino de las hidroeléctricas nacionales y binacionales; el 36% se generó a partir de las biomasas y el restante 24% a través de la importación del petróleo y sus derivados. En cuanto a la matriz de consumo final de energía, estuvo compuesta de la siguiente manera: el 42% provino de biomasa y del carbón mineral, 39% de los derivados del petróleo y solamente 19% de la energía total se generó desde las hidroeléctricas del país.

Paraguay tiene un potencial enorme de diversificación de su producción y exportación -y por ende de su economía- mediante a la gran disponibilidad de energía limpia con la que cuenta. La demanda global de productos sostenibles puede ser aprovechada para generar nuevos bienes con valor agregado en base a las exportaciones actuales, sostienen en un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que lanzó una infografía para que reflexionemos sobre esta potencialidad.