15 de enero de 2026



La región de América Latina y el Caribe había sido la más afectada por la pandemia del covid-19. Tras un periodo de recuperación, el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania inyectó presión al proceso de reactivación al que se sumó un nuevo shock, el endurecimiento de las condiciones financieras a nivel global, por ende, el encarecimiento crediticio. Esto, producto de una agresiva política monetaria por parte de los bancos centrales para controlar la ola inflacionaria.

El endeudamiento público en términos absolutos y con relación al Producto Interno Bruto ha alcanzado un nivel sin precedentes en la historia del mundo; actualmente el nivel de deuda se encuentra en 247% del PIB mundial. Si bien la deuda pública y privada a nivel mundial en el año 2021 registró la mayor caída porcentual en 70 años, esto luego de ubicarse en los puntos máximos como consecuencia de la pandemia, sigue aumentando, aunque a un ritmo más lento. A nivel local el endeudamiento llega a casi 40% del PIB.