12 de enero de 2026
De manera recurrente el Paraguay nos presenta dos caras opuestas. El país de gente que nos avergüenza, por un lado, y el de gente admirable, por el otro. Y cuando estamos abrumados por ese primer país, aparece el otro y emerge el gozo de tener compatriotas a quienes celebrar. Como Berta Rojas, por ejemplo.