18 de febrero de 2026

En la balanza, perder peso parece una ecuación simple: comer menos y moverse más. En la práctica, muchas personas se topan con un estancamiento difícil de explicar aun cuando “no están comiendo tanto”. Una de las hipótesis más citadas por nutricionistas y médicos es la inflamación crónica de bajo grado, un estado persistente —a veces sin síntomas claros— que puede alterar el metabolismo, el apetito y la regulación de la glucosa.
