8 de abril de 2026

Las empresas paraguayas y de toda la región se enfrentan al reto de atraer y retener a los mejores profesionales. La novena edición del Barómetro DCH de Gestión del Talento en España, Portugal y Latinoamérica de la EAE Business School y la Organización Internacional de Directivos de Capital Humano (creada en 2014 con 6.900 miembros), trae una radiografía detallada de las tendencias que están moldeando el futuro del trabajo.

De acuerdo con el Informe Panorama Laboral 2025 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de desocupación en América Latina y el Caribe (ALC) volvió a disminuir entre la primera mitad de 2024 y 2025, profundizando la tendencia descendente observada desde la pospandemia. El comportamiento refleja el incremento de la ocupación junto con la estabilidad de la oferta laboral.

La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, afirmó que Paraguay atraviesa un crecimiento “contundente” en la generación de empleo formal. Además, sostuvo que las mipymes cuentan hoy con políticas concretas para formalizarse y contratar más personal, pero muy pocas aprovechan las políticas de descuentos.

Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) son importantes generadoras de empleo en Paraguay. En el segundo trimestre de 2025 y de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el total de ocupados en el país superó los 2.970.000, de los cuales, el 76,9% se concentra en unidades productivas de menor escala, reflejando la fuerte dependencia del mercado laboral nacional respecto de este segmento.

El ingreso de los jóvenes al mercado laboral en los países del Cono Sur revela una serie de barreras estructurales que comprometen tanto sus oportunidades inmediatas como su trayectoria futura. Así lo advierte el informe publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) titulado “Juventud Desigual: un reto para el desarrollo del Cono Sur”. El mencionado documento destaca que la desigualdad de origen, la precariedad laboral y el desempleo persistente forman un círculo difícil de romper para millones de jóvenes en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

Para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los sistemas de pensiones representan uno de los pilares fundamentales del Estado de bienestar y desempeñan un rol clave, tanto en la protección social como en la sostenibilidad fiscal de los países. Estos sistemas funcionan como contratos sociales cuyo objetivo principal es garantizar a los adultos mayores un nivel de consumo digno en una etapa de la vida en la que las posibilidades de generar ingresos se reducen significativamente.