4 de marzo de 2026
El Padre eterno está siempre presente. De modo semejante, el padre terreno también debe estar siempre presente para sus hijos, físicamente y, ojalá, por lo menos, espiritualmente. El padre siempre tiene a sus hijos en su mente; los tiene presentes en el ámbito de sus intereses y, ojalá, por lo menos en su corazón. Sus hijos son su mayor interés, los hijos por quienes se sacrifica, para quienes él está continuamente presente y que, a su vez, están continuamente presentes para él.