25 de julio de 2026

Ordenar un cajón, regar plantas, mover libros, “acomodar un poco” sin terminar nada. El puttering convierte esas mini tareas en micro-ocio doméstico: una pausa activa que baja el ruido mental sin exigirte productividad. ¿Moda? Tal vez. ¿Alivio? Bastante.


En medio de la discusión sobre el costo de vida cada vez más elevado y el reajuste del salario mínimo que se definirá en las próximas semanas, expertos debaten sobre la necesidad de migrar el método de remuneración a un sistema de productividad e incluso considerar nuevos métodos asociados a beneficios sociales, familiares y emocionales.

Seguramente habrás escuchado a más de un gurú del bienestar asegurar que despertarse a las 4 o 5 de la mañana es lo mejor que podés hacer para incrementar tu productividad y así mejorar tu vida. ¿Hay evidencias científicas de que esto sea cierto? ¿Se aplica a todas las personas?
