9 de enero de 2026

El hecho ocurrió en el barrio Caacupemí de Areguá, donde una perrita, de nombre Canela, perdió la parte inferior de la mandíbula, luego de que le colocaran una bomba en la boca. La can tuvo que ser intervenida y ahora se alimenta con una jeringa. Las personas que la ayudaron ya se presentaron a declarar y ahora se busca hallar al autor de tan horrible acto.
