8 de febrero de 2026

Trabajadores de enfermería de todo el país se movilizan este miércoles en Asunción para denunciar la crítica falta de insumos y medicamentos en centros asistenciales. Exigen una política clara de fortalecimiento del sistema público y repudian la mala utilización de fondos, como la licitación de una “cabina inteligente” impulsada por el IPS. “Vamos a ser la voz de los pacientes”, expresan.
Ejerciendo el derecho a manifestarse pacíficamente, la Asociación Paraguaya de Enfermería (APE) organiza para mañana una protesta nacional contra las “terribles carencias” en los hospitales públicos, entre las que se destacan la falta de equipos especiales y de elementos básicos, como guantes, jeringas e hilos quirúrgicos. Sin lugar a dudas, el sector salud “no está mejor”. La presidenta de la entidad citada, Mirna Gallardo, anunció que también se repudiará la “tercerización y privatización de servicios”, que se estaría realizando a precios sobrefacturados, tanto en los nosocomios del ministerio del área como en los del IPS. Vaya por delante enfatizar que la manifestación, en la que participarían más de tres mil profesionales de enfermería, no apunta precisamente a exigir mejoras salariales, sino a denunciar el colapso del sistema sanitario, en el que están en juego la vida de los pacientes y el presupuesto destinado a la salud pública.

KATMANDÚ. Los jóvenes de la Generación Z de Nepal amenazaron este viernes con retomar las protestas si en cuatro días no se cumplen las demandas presentadas a las autoridades durante una reunión celebrada en las últimas horas, tras los enfrentamientos con supuestos seguidores del anterior Gobierno que provocaron dos días de toque de queda.
Unos 80 médicos de distintas especialidades se manifestaron hoy frente al IPS de Encarnación y exigen la reducción de la carga horaria a 12 horas por vínculo, tal como establece la Ley. Denuncian desigualdad y amenazan con renunciar si no hay respuesta favorable.

El decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Carlos Gustavo González Morel, tuvo que ser escoltado por agentes policiales para salir de su oficina, en medio de una manifestación estudiantil que exigía su renuncia.