28 de mayo de 2026

«Existe un elemento geográfico en peligro de desaparición del cual depende el modo de vida de los pueblos originarios. Quizá por ello el término “selva” resalta en los títulos de varias obras del padre Zanardini», escribe la profesora Beatriz González de Bosio a propósito de la Semana de los Pueblos Indígenas que acaba de celebrarse, del 4 al 8 de mayo, en homenaje al antropólogo y sacerdote salesiano.



¿Creen en Dios los indígenas? No es la primera vez que en conversaciones, en paneles y en debates públicos surge esta pregunta. Por cierto, son cuestiones e interrogantes viejos, de por lo menos cinco siglos de antigüedad, desde el comienzo de la colonización. En aquellos tiempos se confeccionó el célebre cliché según el cual los pueblos indígenas no poseían ni ley, ni rey, ni Dios. Puesta esta premisa, se les vació de su dignidad de seres humanos, se les privó de sus derechos fundamentales, reduciéndolos a poco más que a los animales de la selva y utilizándolos como esclavos y burros de carga.