El congreso “35 años de democracia: economía, sociedad y Estado en Paraguay” organizado por el Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep) se realizó este miércoles y tuvo entre sus expositores al doctor en sociología, Luis Ortiz que expuso sobre “Políticas educativas en Paraguay: tensiones entre un modelo desarrollista y un modelo compensatorio”.
En la oportunidad el investigador refirió que el Estado logró ampliar programas sociales y aumentar recursos para sectores vulnerables, aunque sin generar cambios estructurales. “La política educativa no logra orientarse hacia un modelo desarrollista y se queda en un modelo compensatorio mínimo”, afirmó.
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El investigador explicó que Paraguay apostó durante años a políticas destinadas a evitar situaciones extremas de pobreza, especialmente mediante programas de asistencia como Tekoporã, pero sin fortalecer suficientemente el capital humano. “No se ha desarrollado un sistema educativo eficaz y vigoroso”, sostuvo.
Casi 450.000 niños fuera de la escuela
Uno de los datos que más preocupación generó durante la ponencia fue el de exclusión educativa. Ortiz citó un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Ministerio de Educación y Ciencias (MEF) que revela que en 2023 unos 427.500 niños y niñas estaban fuera del sistema educativo.
A criterio del sociólogo, muchos adolescentes abandonan las aulas para ayudar económicamente a sus familias, especialmente en hogares vulnerables.“Se desescolarizan para contribuir a sostener sus hogares, pero terminan quedando atados a la informalidad laboral”, explicó.

Persisten bajos resultados incluso entre quienes siguen estudiando
Ortiz advirtió además que el problema no es solo la deserción, sino también el bajo rendimiento académico de quienes permanecen en el sistema.
Citó evaluaciones del Sistema Nacional de Evaluación del Proceso Educativo (Snepe) del MEC, que muestran desempeños por debajo del promedio regional en comunicación, ciencias y especialmente matemáticas.“La población escolar paraguaya tiene un desempeño muy bajo, por debajo de la media latinoaméricana. En matemáticas el nivel es verdaderamente crítico”, señaló.
Refirió que es de “suma preocupación” como en Paraguay se está desarrollando un capital humano bajo la tesis de la “escueta formación académica”, siendo la educación un pilar fundamental para el desarrollo económico.
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Crecimiento económico sin desarrollo
El sociólogo también vinculó la debilidad educativa con las limitaciones del modelo económico paraguayo. Si bien reconoció que Paraguay mantiene crecimiento económico, advirtió que eso no alcanza para generar desarrollo sostenible. “Paraguay crece, pero ese crecimiento no se traduce en desarrollo integral”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que sin inversión fuerte en educación y formación de capital humano, el país seguirá expuesto a crisis económicas y a mayores niveles de vulnerabilidad social. “El principal factor de desarrollo es la población. Si no se desarrollan capacidades humanas, no habrá un salto cualitativo en la economía paraguaya”, concluyó.
