26 de agosto de 2026

PEKÍN - China mantenía este domingo alertas por lluvias, viento y riesgo de desastres después de que el tifón Bavi tocase tierra cerca de la medianoche en la provincia oriental de Zhejiang y continuase su avance hacia el interior del país, donde las autoridades advirtieron de que el riesgo no ha terminado pese a su debilitamiento.

El Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó que el fenómeno meteorológico Ragasa no generó estragos entre los compatriotas, residentes y estudiantes, en la isla. Los golpes que generó el supertifón obligaron la evacuación de casi 2 millones de personas.



El tifón Co-May azotó Filipinas y China con vientos huracanados, lluvias intensas e inundaciones masivas. Coincidió con el terremoto en Kamchatka, Rusia, que activó una alerta de tsunami, generando un escenario de desastre compuesto en el Pacífico Occidental.

Una poderosa tormenta que se dirige a Filipinas se convirtió el sábado en un supertifón, informó el organismo meteorológico estatal, que advirtió de “impactos significativos a severos” por los vientos y mareas de tempestad “potencialmente mortales”.