10 de marzo de 2026

Se cumple un año del fallecimiento del pequeño Osman, el recién nacido que no pudo acceder a cuidados intensivos en el Hospital Regional de Villarrica, pese a la reciente inauguración de la unidad. Hoy, la terapia neonatal está operativa y con ocupación total, aunque continúa siendo de nivel básico y sin subespecialistas para intervenciones complejas.


La Gobernación de Guairá inició la construcción de una unidad de terapia intensiva de adultos en el Hospital Regional del IPS de Villarrica. La obra fue adjudicada a la misma empresa que ejecutó la polémica UTI neonatal del hospital regional, inaugurada sin estar operativa y vinculada al fallecimiento de un recién nacido.

La situación actual de las camas de terapia intensiva se encuentra comprometida con una ocupación que ronda el 90% a nivel general y de este número el 80% corresponde a cuadros respiratorios, según precisó el terapista Luis López. El profesional instó también a la vacunación para evitar casos graves de las enfermedades.

Tras la trágica muerte de Osman Eliel, el recién nacido que no recibió atención en una unidad de terapia intensiva neonatal supuestamente habilitada en Villarrica, sus padres presentaron una denuncia penal. La causa fue trasladada a Asunción, pese al reclamo de la familia, y un informe oficial revela graves irregularidades en la inauguración del servicio médico.

La ministra de Salud, María Teresa Barán, continúa en el ojo de la tormenta tras la muerte de al menos seis bebés que requerían atención en terapia intensiva, pero fallecieron por presuntas negligencias. Desde hace 10 días, el Ministerio de Salud emprende un acelerado plan de mejoramiento en las terapias de hospitales públicos. La ciudadanía reclama la tardaría acción del gobierno de Santiago Peña, quien prometió priorizar la salud.

La falta de terapia intensiva, principalmente neonatal, en diversas cuidades del país, está fuertemente ligada al déficit de médicos, afirma el doctor Saúl Recalde, viceministro de Salud. La autoridad de la cartera sanitaria indicó que actualmente se está ofreciendo hasta G. 15 millones a profesionales neonatólogos y anestesistas, pero “nadie quiere ir a ciudades lejanas”.