Cómo sacar el mayor provecho de las vacaciones

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Para volver recuperado de las vacaciones, hace falta mucho más que relajarse, según dice la psicóloga alemana Barbara Horvatits-Ebner. Mientras que para relajarse basta con reducir la actividad, la recuperación tiene efectos positivos sobre el cuerpo y la psiquis.
Estar completamente presente en el momento que se está viviendo en vacaciones: esa es la mejor forma de desconectar de la vida cotidiana.Christin Klose

Apagar la laptop, meter el traje de baño en la maleta, cerrarla...¡y listo! Parece fácil, pero no lo es. No basta con cambiar el escritorio por la playa para garantizar una buena recuperación. Por más que uno se vaya de vacaciones, ciertos pensamientos siguen dando vueltas en la cabeza. Por no mencionar que puede ser que la jefa llame durante el receso o que la propia pareja tenga una idea distinta de las vacaciones, lo que puede causar un conflicto.

Entonces, ¿cómo hacer para desconectar realmente en las vacaciones? ¿Y qué efectos tienen las vacaciones sobre la salud?

Una de las grandes ventajas de las vacaciones es que uno le presta más atención a cada momento y la actitud suele ser más positiva. De acuerdo con el psicólogo, esto también facilita la desconexión.
Lo mejor para combatir los pensamientos recurrentes es distraerse como para desviar la atención hacia otra cosa. De acuerdo con el profesor Blasche, el primer paso para lograrlo es cambiar de locación. La distancia temporal también puede ser de ayuda: cuanto más lejos nos queda algo, con menos fuerza nos ocupa.

Para volver recuperado de las vacaciones, hace falta mucho más que relajarse, según dice la psicóloga alemana Barbara Horvatits-Ebner.

Mientras que para relajarse basta con reducir la actividad, la recuperación tiene efectos positivos sobre el cuerpo y la psiquis.

“La recuperación significa que se reducen las hormonas del estrés, como la adrenalina y el cortisol, la presión sanguínea baja, se relajan los músculos y el sueño mejora”, cuenta Horvatits-Ebner, quien combina en su blog “reisepsycho.com” su pasión por los viajes y su conocimiento especializado.

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Para que se produzca este efecto es importante poder desconectar, según explica el profesor Gerhard Blasche, quien estudia en la Universidad Médica de Viena las maneras en que el tiempo libre, las vacaciones y lugares de descanso como las termas pueden mejorar la salud.

Cómo sacar el mayor provecho de las vacaciones sin preocuparse

Lo mejor para combatir los pensamientos recurrentes es distraerse como para desviar la atención hacia otra cosa. De acuerdo con el profesor Blasche, el primer paso para lograrlo es cambiar de locación.

La distancia temporal también puede ser de ayuda: cuanto más lejos nos queda algo, con menos fuerza nos ocupa.

Una de las grandes ventajas de las vacaciones es que uno le presta más atención a cada momento y la actitud suele ser más positiva. De acuerdo con el psicólogo, esto también facilita la desconexión.

Pero es igual de importante que a uno no le recuerden constantemente el trabajo y la rutina. “No estar disponible puede ayudar mucho a la recuperación”, señala la psicóloga Horvatits-Ebner.

Por eso cree que es importante aclarar bien en el trabajo antes de las vacaciones que no se estará disponible.

Quien no quiere renunciar por completo al teléfono móvil durante las vacaciones también puede activar las respuestas automáticas en el mail o bloquear determinados números de teléfono durante su ausencia.

Cómo sacar el mayor provecho de las vacaciones y estar relajado

En cierto aspecto, la recuperación comienza con la planificación del viaje. “Lo ideal es reservarse un día antes y después de las vacaciones para los preparativos y para organizar el regreso”, aconseja Horvatits-Ebner.

Tomarse esos días permite no solo comenzar las vacaciones más relajado, sino también reinsertarse más fácilmente luego y hacer que el efecto de recuperación dure algo más. “Lo mejor es no cargar mucho la agenda en los primeros días de trabajo post-vacaciones”, dice el profesor Blasche.

Esto se debe a que, después de algunos días de relajación, el estrés laboral puede percibirse con más fuerza aún.

Horvatits-Ebner cree que hay factores de estrés que se pueden evitar ya desde antes, al organizar las vacaciones.

Esto incluye la llegada y la partida del destino elegido así como las actividades que se harán en el lugar.

Si una pareja se toma vacaciones con ideas muy distintas sobre las mismas, por ejemplo, lo más probable es que haya diferencias y discusiones y también insatisfacción, de acuerdo con la psicóloga.

Su consejo es permitirse vivir experiencias distintas como pareja. “Si cada uno puede hacer un día lo que tiene ganas, por la noche los dos estarán más relajados y con ganas de contarle al otro lo que hicieron”, asegura.

Los desafíos generan bienestar

Blasche afirma que, dependiendo los intereses de cada uno, las vacaciones también pueden incluir algún desafío.

Las personas a las que les gusta hacer senderismo en las vacaciones, por ejemplo, pueden incluir alguna caminata exigente por la montaña. “Este tipo de actividades, que nos confirman y nos hacen sentir competentes, generan orgullo y satisfacción”, afirma el profesor vienés.

Sin embargo, también es importante tener etapas de recuperación después de hacer esfuerzos físicos grandes para no volver aún más cansado y agotado de las vacaciones.

Buscar espacios de recuperación en casa

No todos pueden tomarse vacaciones. A veces por falta de dinero, otras por falta de tiempo. Los psicólogos coinciden en este aspecto: aún así, hay que tratar de buscar espacios que permitan recuperarse en casa.

“Esto exige mucha autodisciplina”, afirma Horvatits-Ebner. En su opinión, es muy común aprovechar este tiempo libre para trabajar en cosas como tirar cosas viejas del sótano, ordenar papeles o colocar esa lámpara que espera encontrar su lugar desde hace meses.

Por eso, Blasche considera que hay que organizarse los días a consciencia y planificar excursiones, por ejemplo.

Según Blasche, si se logra desconectar durante estos días sin ir al trabajo, lo más probable es que la recuperación comience desde el día uno.

Añade que el efecto es más potente en los primeros siete a diez días.

Recuerdos que hacen bien

La mala noticia es que, al igual que pasa con el sueño, esta recuperación no puede almacenarse a largo plazo.

De acuerdo con el psicólogo, como mucho tres semanas después del regreso de las vacaciones, el nivel de estrés es similar al que se tenía antes de tomarlas.

Blasche cree por eso que puede ser útil repartir los días de vacaciones a lo largo del año y no tomárselas todas de golpe, de modo de garantizar varias etapas de recuperación a lo largo del año.

Así y todo, las vacaciones regulares también tienen consecuencias a largo plazo, ya que generan recuerdos que producen bienestar y que se pueden evocar incluso años después.

Y en cuanto a la salud, hay estudios que indican que tienen incluso un efecto positivo sobre la longevidad.

Por otra parte, las vacaciones también pueden ser útiles para lograr la inspiración necesaria para generar este “efecto vacaciones” en el día a día. A fin de cuentas, la puesta del sol o una salida a un restaurante pueden disfrutarse también sin necesidad de estar al lado del mar.