España ante una rara secuencia de eclipses solares: qué se verá y cómo se preparan

Personas observan un eclipse, imagen ilustrativa.
Personas observan un eclipse, imagen ilustrativa. SEM VAN DER WAL

Entre agosto de 2026 y enero de 2028, España y el norte de África quedarán bajo la sombra de tres eclipses solares —dos totales y uno anular—, una combinación excepcional que moviliza a científicos, instituciones y turismo astronómico, según la Deutsche Welle.

Un fenómeno poco frecuente sobre territorio habitado

España se encamina a vivir una sucesión inusual de eclipses solares en apenas año y medio: dos eclipses totales y un eclipse anular. De acuerdo con un reportaje de la DW, la serie se extenderá entre agosto de 2026 y enero de 2028 y no se limitará a la península: también alcanzará al norte de ÁfricaMarruecos, Argelia, Túnez y Egipto— y, en uno de los eventos, incluso a latitudes del Atlántico norte.

Eclipse solar anular, imagen ilustrativa.
Eclipse solar anular, imagen ilustrativa.

El atractivo es doble. Por un lado, la experiencia estética y emocional que describen los observadores experimentados; por otro, el interés científico y educativo que se activa cuando la “totalidad” permite ver estructuras del Sol que normalmente quedan ocultas por su brillo.

Fechas y trayectorias: qué eclipses cruzarán España

La secuencia tendrá tres hitos, cada uno con características propias:

  • 12 de agosto de 2026 (eclipse total): la franja de totalidad atravesará España de Galicia (noroeste) a las Islas Baleares (este). DW añade que el fenómeno también podrá observarse desde Groenlandia y el extremo occidental de Islandia.
  • 2 de agosto de 2027 (eclipse total): será visible desde el extremo sur de España, el norte de África y partes de Oriente Medio.
  • Enero de 2028 (eclipse anular): cruzará España de suroeste a noreste.

La última cita será distinta a las dos primeras. En un eclipse anular, la Luna se sitúa a una distancia tal que no cubre por completo el disco solar: queda un borde luminoso alrededor, el célebre “anillo de fuego”.

Por qué es “muy, muy inusual” que ocurran tres en tan poco tiempo

En términos globales, el planeta registra dos o tres eclipses solares por año, pero la mayoría sucede sobre océanos o zonas poco pobladas. Los eclipses totales, además, aparecen con una frecuencia aproximada de uno cada 18 meses en algún lugar del mundo.

Lo excepcional, subraya DW citando a Sandra Benítez Herrera, responsable de Comunicación Científica y Educación de la Agencia Espacial Europea (ESA), es que España pueda ver tres eclipses —dos de ellos totales— en una ventana temporal tan corta. Benítez atribuye esta alineación a la configuración Sol-Tierra-Luna y a la inclinación orbital que, en esta ocasión, favorece el paso de las sombras por la península.

El contexto histórico refuerza la rareza: la península ibérica no observa un eclipse total desde 1912 y, siempre según el artículo, tras el eclipse de 2027 el próximo fenómeno de este tipo que cruce alguna parte de Europa no se espera hasta 2053.

Qué ocurre durante la totalidad: oscuridad súbita y corona visible

Un eclipse solar total sucede cuando la Luna bloquea por completo la luz del Sol y proyecta sobre la superficie terrestre una región de sombra. El momento culminante es la “totalidad”: el cielo se oscurece de forma abrupta y se vuelve visible a simple vista la corona solar, las capas externas de la atmósfera del Sol.

La totalidad dura solo unos minutos, pero suele dejar una impresión profunda. DW recoge el testimonio de Josep Masalles, presidente de la Sociedad Astronómica de Barcelona (ASTER), quien recuerda que su fascinación comenzó a los 17 años, al ver un eclipse parcial en Barcelona.

El 8 de abril se desarrollará un eclipse total de sol que podrá ver en el hemisferio norte.
Eclipse total de sol, imagen ilustrativa.

Desde entonces ha observado 43 eclipses, incluidos 22 totales, y describe el fenómeno como una belleza “incomparable” que también le permitió viajar, conocer culturas y encontrarse con otros astrónomos.

Interés científico: eclipses para estudiar el Sol y el “tiempo espacial”

Más allá del impacto visual, los eclipses totales son una herramienta para investigar la corona solar y su influencia sobre la Tierra. DW explica que este ámbito —conocido como meteorología espacial— gana relevancia a medida que la vida moderna depende más de los satélites para comunicaciones, transacciones financieras y observación terrestre (incluido el monitoreo del cambio climático).

La meteorología espacial estudia fenómenos como vientos y tormentas solares, capaces de afectar satélites e incluso redes eléctricas en la Tierra.

Para calcular mejor los riesgos, la investigación combina observaciones desde tierra con datos de misiones espaciales. Entre las citadas por DW figuran Proba-3 (ESA), que genera eclipses artificiales en el espacio, y Solar Orbiter.

Un evento social y educativo: del turismo astronómico a la divulgación pública

DW apunta que el efecto más palpable en la vida cotidiana puede ser el educativo: los eclipses funcionan como un disparador masivo de curiosidad científica. Benítez Herrera señala que incluso localidades pequeñas esperan visitantes y preparan encuentros de observación y celebraciones culturales.

A lo largo de la trayectoria del eclipse de agosto de 2026 se prevén cientos de eventos públicos en España. Y el entusiasmo se extiende al mundo académico. Valentín Juan Martínez Pillet, director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) —presentado por DW como la mayor institución astronómica del país—, describe la totalidad como un “momento muy mágico” capaz de provocar reacciones intensas: desde lágrimas hasta risas.

Una advertencia clave: la observación debe ser segura

La expectativa de multitudes también obliga a insistir en un punto básico. Los eclipses solares no deben mirarse directamente sin protección ocular adecuada. La seguridad es parte central de cualquier preparación pública para estos eventos, especialmente cuando se espera la llegada de observadores nacionales e internacionales.

Fuente: Deutsche Welle