San Pedro enfrenta crisis vial y el desborde del río Aguaraymí golpea a los oleros

Unos 450 productores de Nueva Germania, Tacuatí, Santa Rosa del Aguaray y San Pedro de Ycuamandyyú desarrollan sus actividades en las inmediaciones del río Aguaraymí, por lo que la crecida del cauce perjudica la producción
Unos 450 productores de Nueva Germania, Tacuatí, Santa Rosa del Aguaray y San Pedro de Ycuamandyyú desarrollan sus actividades en las inmediaciones del río Aguaraymí, por lo que la crecida del cauce perjudica la producciónOmar Acosta

SAN PEDRO. Las lluvias agravan la situación en el departamento de San Pedro, donde las rutas pavimentadas presentan tramos deteriorados, numerosos caminos de tierra se encuentran intransitables y varios cauces hídricos registran repuntes. El desborde del río Aguaraymí ya genera perjuicios económicos a productores de ladrillos de la zona.

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Uno de los sectores más afectados es el de los oleros. Unos 450 productores de Nueva Germania, Tacuatí, Santa Rosa del Aguaray y San Pedro de Ycuamandyyú desarrollan sus actividades en las inmediaciones del río Aguaraymí, por lo que la crecida del cauce perjudica la producción y dificulta el normal desarrollo de sus trabajos.

La preocupación también se extiende a las comunidades ribereñas de otros puntos del departamento. El río Jejuí registra repunte y el río Paraguay presenta una leve crecida, mientras las precipitaciones mantienen en alerta a las poblaciones asentadas en zonas vulnerables.

La situación es aún más complicada en las zonas rurales. En comunidades como Barbero, Piri Pucú, San Pedro Poty y Mbokajaty, del distrito de San Pedro de Ycuamandyyú
La situación es aún más complicada en las zonas rurales. En comunidades como Barbero, Piri Pucú, San Pedro Poty y Mbokajaty, del distrito de San Pedro de Ycuamandyyú

Rutas destruidas y caminos rurales intransitables

En materia vial, San Pedro atraviesa una situación crítica, con tramos de rutas nacionales deteriorados y caminos vecinales que empeoran con cada lluvia. La ruta PY08 presenta sectores con baches y reparaciones que avanzan lentamente, mientras que las rutas PY11 y PY22 también registran tramos peligrosos para la circulación.

A este panorama se suma la nueva ruta que conecta San Pedro con Concepción, donde los baches y los trabajos pendientes dificultan el tránsito, pese a que la obra todavía no se encuentra completamente terminada.

La situación es aún más complicada en las zonas rurales. En comunidades como Barbero, Piri Pucú, San Pedro Poty y Mbokajaty, del distrito de San Pedro de Ycuamandyyú, los pobladores deben enfrentar caminos deteriorados que dificultan el traslado de personas, productos agrícolas y otros bienes.

La nueva ruta que conecta San Pedro con Concepción, en la zona de Correa Rugua está minado de baches, sin que la obra todavía esté  completamente terminada.
La nueva ruta que conecta San Pedro con Concepción, en la zona de Correa Rugua está minado de baches, sin que la obra todavía esté completamente terminada.

Falta de respuestas ante las necesidades de infraestructura

Los reclamos apuntan también a la capacidad de respuesta de las instituciones. La limitada disponibilidad de maquinarias y la escasa intervención en algunos caminos dificultan las tareas de mantenimiento, mientras la Gobernación y las municipalidades no logran cubrir todas las necesidades de infraestructura vial del departamento.

El deterioro de las vías afecta directamente a productores, comerciantes, estudiantes y pobladores rurales, que dependen de caminos transitables para movilizarse y desarrollar sus actividades cotidianas.

En este contexto, las nuevas autoridades municipales electas asumirán sus funciones en medio de crecientes demandas de infraestructura básica, mientras las lluvias continúan agravando los problemas viales y las crecidas de los ríos generan preocupación entre los sectores productivos y las comunidades ribereñas.