El PSG de Luis Enrique conquista su quinta liga consecutiva

El delantero francés del Paris Saint-Germain, Ibrahim Mbaye (#49), celebra tras anotar un gol durante el partido de fútbol de la L1 francesa entre el RC Lens y el Paris Saint-Germain (PSG) en el estadio Stade Bollaert-Delelis en Lens.
El delantero francés del Paris Saint-Germain, Ibrahim Mbaye (#49), celebra tras anotar un gol durante el partido de fútbol de la L1 francesa entre el RC Lens y el Paris Saint-Germain (PSG) en el estadio Stade Bollaert-Delelis en Lens.211941+0000 SIMON WOHLFAHRT

Los parisinos asaltan Lens con más efectividad que brillo para certificar su hegemonía en Francia. Un estelar Matvei Safonov en la portería y el desequilibrio de Kvaratskhelia sentenciaron a la revelación del campeonato.

El Paris Saint-Germain ya tiene el trono que por presupuesto y talento le corresponde, aunque esta vez le tocara sufrir como pocas veces se recuerda. No fue una exhibición de fútbol total, ni un rondo infinito de los de Luis Enrique, pero al súper equipo de la capital le bastó con dominar las áreas para proclamarse campeón de la Ligue 1 este miércoles. Con la victoria definitiva en Lens, el PSG suma su quinta liga seguida —la tercera en la cuenta personal del técnico asturiano— y pone la mirada directamente en la final de la Champions League contra el Arsenal.

El Lens, la auténtica revolución que mantuvo el pulso por el título durante todo el curso, fue superior en juego y en ocasiones, pero se estrelló contra un gigante: Matvei Safonov. El guardameta ruso firmó la actuación de su vida con ocho paradas salvadoras que amargaron la noche a la hinchada local. Desde el inicio, Safonov sostuvo al campeón cuando el Lens más apretaba, contando incluso con la ayuda de Zabarnyi para sacar un cabezazo de Thomasson sobre la línea de cal. Mientras el Lens perdonaba, el PSG demostraba por qué es el dueño de Francia: no necesita muchas para matarte.

La sentencia comenzó a fraguarse a la media hora de juego tras un error de Sarr en la salida de balón. Ousmane Dembélé, el flamante Balón de Oro, no desperdició el regalo y asistió con precisión quirúrgica a Kvicha Kvaratskhelia. El georgiano hizo el resto con un control exquisito de muslo y un derechazo cruzado que puso el 0-1. Era el castigo máximo para un Lens que jugaba mejor, pero que descubría con crueldad la diferencia entre un aspirante y un equipo diseñado para ganarlo todo.

La segunda mitad fue un monólogo de frustración para el conjunto local y un recital de reflejos para Safonov. El portero sacó una mano prodigiosa a remate de Sima y vio cómo el poste también se aliaba con el bando parisino en el tramo final. Con el Lens volcado y exhausto, apareció el joven Ibrahim Mbaye para poner el broche de oro. En los instantes finales, un latigazo del canterano se coló por la escuadra de Risser, certificando el 0-2 y el inicio de la fiesta en el banco visitante.

Con este título, el PSG firma su tercer trofeo de la temporada tras las Supercopas de Francia y Europa, manteniendo vivo el sueño del póker de coronas si logra batir al Arsenal el próximo 30 de mayo. Luis Enrique celebra una liga que, por la resistencia del Lens, sabe más dulce que las anteriores, confirmando que este equipo ha aprendido a ganar incluso cuando el fútbol no le fluye por las venas. El campeón de Europa ya manda también, de forma matemática, en su propia casa.

Resumen del partido

Ficha técnica:

0 – Lens: Risser; Aguilar (Bulatovic, minuto 85), Ganiou, Baidoo (Antonio, minuto 60), Sarr, Udol; Edouard (Saint Maximin, minuto 60), Thomasson, Sangare, Said (Thauvin, minuto 60); Sima (Sotoca, minuto 85).

2 – París Saint-Germain: Safonov; Mayulu, Zabarnyi, Beraldo, Lucas Hernández; Doué, Joao Neves (Lucea, minuto 76), Dro Fernández (Fabián Ruiz, minuto 60); Barcola (Vitinha, minuto 46), Dembele (Mbaye, minuto 76) y Kvaratskhelia (Gonçalo Ramos, minuto 72).

Goles: 0-1, minuto 29: Kvaratskhelia. 0-2, minuto 93: Mbaye.

Árbitro: Benoit Bastien. Amonestó con tarjeta amarilla al visitante Zabarnyi (minuto 44).

Estadio: partido correspondiente a la vigésimo novena jornada de la liga francesa, disputado en el estadio Bollaert-Delelis ante unos 38.000 espectadores.