La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), presidida por Agustín Encina, suspendió la licitación de Petróleos Paraguayos (Petropar), a cargo de Eddie Jara, para la “construcción de una planta de molienda de 5.000 toneladas de caña por día (TCD)” en la alcoholera de Mauricio José Troche, departamento del Guairá (ID N° 477512).
La apertura de la protesta fue ordenada mediante la Resolución DNCP N° 179/26, del viernes 21 de de este mes luego de la impugnación que presentó la empresa Estructura Ingeniería SA (EISA), propiedad de Alberto Palumbo, contratista del fallido tren de molienda, cuyo contrato fue rescindido porque no terminó los trabajos, que ahora la estatal pretende concluir mediante un nuevo llamado.
La firma objetó el escaso plazo establecido en la convocatoria, considerando que la licitación fue publicada el 6 de enero y la apertura de sobres fue fijada para el 28 del mismo mes. Además, señaló que no existen fabricantes locales de varios de los insumos requeridos, por lo que los plazos resultarían inviables.
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Petropar no advirtió a potenciales oferentes del contrato rescindido
EISA también cuestionó que Petropar haya impulsado la nueva licitación sin advertir a los potenciales oferentes que es un contrato para finalizar una obra, ya ejecutada en más del 80% por la propia empresa, en el marco de un contrato rescindido y cuya legalidad aún se encuentra en discusión en el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, donde existe una solicitud de medida cautelar pendiente de resolución.
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“Esto demuestra la evidente mala fe de la convocante, dado que está ocultando a los potenciales oferentes información sensible a la que tienen derecho a acceder, a fin de saber exactamente en qué tipo de licitación están presentando una oferta”, señala el escrito de protesta.
Entre otros puntos, la empresa denunció la falta de respuestas de Petropar a las consultas de los oferentes y la ausencia de especificaciones técnicas claras, lo que —según argumentó— vulnera el artículo 42 de la Ley N.° 7021 de Contrataciones Públicas. El artículo establece que, antes de iniciaser cualquier procedimiento de contratación, las convocantes deben contar con estudios previos, diseños, planos, cálculos, especificaciones generales y técnicas concluidas, así como la programación, presupuestos y demás documentos necesarios.
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Precio de referencia estaría sobrefacturado
Asimismo, EISA cuestionó el precio referencial que fijaron en el llamado, porque lo considera desproporcionado. Según indicó, el monto establecido asciende a G. 130.493 millones, pese a que lo pendiente de ejecución rondaría apenas los G. 31.000 millones, teniendo en cuenta que, al momento de la rescisión del contrato anterior, la obra registraba cerca del 90% de avance.
Con esta millonaria “inversión”, Petropar busca “terminar” la fallida obra del tren de molienda de su planta de Troche, adjudicada originalmente, en diciembre de 2021, a EISA, bajo la administración de Denis Lichi (ANR) —actual gobernador de Cordillera—, por un monto de G. 195.299 millones.
Sin embargo, la empresa no logró concluir la planta en el plazo establecido, pese a haber percibido un anticipo de G. 41.815 millones, por lo que la obra se convirtió en otro “elefante blanco” de la estatal en localidad guaireña. Posteriormente, tras un avenimiento ante la DNCP, en julio de 2023, se subcontrató a la firma Ocho A, vinculada al empresario Luis Pettengill, actual senador, para completar los trabajos, aunque el proyecto tampoco pudo concretarse.
El contrato rescindido
Tras la asunción de Eddie Jara en Petropar, las obras fueron suspendidas en septiembre de 2023, dando paso a una serie de verificaciones y auditorías externas, cuyos resultados nunca fueron difundidos públicamente. La estatal contrató varias consultorías para esas revisiones y, como consecuencia, notificó a EISA la apertura formal del proceso de rescisión contractual en octubre del año pasado, en medio de una nueva crisis con los cañicultores, a quienes les habían prometido que el tren de molienda estaría operativo en un año.
Llama la atención, además, el precio de referencia del nuevo llamado, ya que el propio Jara había señalado, en entrevistas anteriores con este diario, que con unos US$ 14 millones era posible montar una nueva planta, cuestionando que el Gobierno anterior haya adjudicado la obra por el doble de su valor. No obstante, ahora su administración también estaría inflando los costos de la fábrica que los cañicultores siguen reclamando, pese a que el propio titular de Petropar admitió que la alcoholera no es rentable para la estatal.
