La crisis del fallido proyecto del metrobús se desató tras la suspensión de las obras, en agosto de 2018, por parte de la empresa portuguesa Mota Engil, contratista adjudicada por el exministro Ramón Jiménez Gaona. El extitular del MOPC le permitió a la empresa foránea a subcontratar a la empresa Ocho A, del senador Luis Pettengill, que luego abandonó el proyecto por falta de pagos de la firma extranjera.
La fiscala Yeimy Adle, una de las que imputó al exministro Arnoldo Wiens —quien debió lidiar con la suspensión de las obras de la contratista apenas asumió el cargo—, reconoció ayer que, durante la investigación, no se había tenido en cuenta esta subcontratación, a pesar de que los frentistas habían denunciado que Mota Engil no contaba con capacidad para ejecutar las obras.
“Esa empresa Ocho A nunca fue objeto de esta investigación” manifestó y se excusó indicando que ya recibieron la causa en 2024, ya con pendiente de audiencia preliminar. “Además, hay incumplimientos contractuales que se debatieron en el proceso arbitral”, explicó la agente.
Según informó el propio Pettengill en su momento, Mota Engil, que recién llegaba al país sin maquinaria propia, recibió autorización de Jiménez Gaona para subcontratar a Ocho A, que abandonó el proyecto por falta de pagos. Según el empresario y ahora senador, Mota Engil acumuló deudas con varias firmas al subcontratar prácticamente toda la obra, pese a que el contrato no permitía delegar la totalidad de los trabajos.
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Mota Engil suspendió las obras, pero la Fiscalía lo ignoró
Tras la salida de Jiménez Gaona, Mota Engil notificó al MOPC la suspensión de los trabajos, alegando que solo tenía acceso al 40% del área por la falta de liberación de la franja, lo que hacía imposible cumplir con el plazo contractual, fijado para el 23 de diciembre de 2018. La empresa también reclamó deudas pendientes del Estado.
Esta suspensión desató la crisis del metrobús, que Wiens debió gestionar al asumir como ministro. Sin embargo, la Fiscalía imputó a Wiens por no continuar con las obras y por retirar las paradas para rehabilitar la avenida. Pero las obras ya estaban suspendidas por la contratista cuando él asumió.
Adle explicó que la fiscalía se basó en el acta de entendimiento rubricada el 23 de octubre de 2018 entre MOPC y Mota Engil, mediante la cual se acordó la suspensión de las obras. Sin embargo, este documento se firmó después de que Mota Engil haya suspendido los trabajos debido a la falta de permisos de la Municipalidad de Asunción para avanzar en el tramo 2, entre Calle Última y Mercado 4.
Al ser consultada sobre el hecho de que fue Mota Engil quien primero suspendió las obras, Adle admitió que accedieron a la nota presentada por la empresa, pero este punto no se destaca en el acta de imputación. La suspensión definitiva ya había ocurrido cuando Mota Engil abandonó los trabajos.
“(Mota Engil) comunica que suspenderá las obras. Después firman una primera acta de entendimiento, donde acuerdan continuar. El 20 de octubre, el señor Wiens se traslada a la zona y señala que no hay causales de suspensión alegadas por Mota. El 23 de octubre, el interventor y el ingeniero de la obra envían una nota intimando a que continúen los trabajos, y ese mismo día suscriben el acta de entendimiento, donde ambas partes acuerdan la suspensión y la realización de trabajos que estaban fuera del contrato”, detalló la fiscala.
