Promedio educativo de 10,9 años y con experiencia de más de 2 años el 79,4%

Cerca de ocho de cada diez ocupados poseen dos años o más de experiencia, lo que refleja una estructura laboral con predominio de trabajadores consolidados.
Cerca de ocho de cada diez ocupados poseen dos años o más de experiencia, lo que refleja una estructura laboral con predominio de trabajadores consolidados.Gentileza

El promedio de años de estudio de la población ocupada en el cuarto trimestre de 2025 se ubicó en 10,9 años, conforme con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este indicador resume el capital humano incorporado al mercado laboral y permite dimensionar tanto la calificación promedio de los trabajadores como las diferencias internas de acuerdo con la categoría ocupacional y género.

Al desagregar por sexo, el promedio alcanza 11,3 años en mujeres y 10,6 años en hombres. Esta diferencia de 0,7 años confirma que, en términos formales, las mujeres ocupadas presentan un mayor nivel educativo promedio. Sin embargo, esta ventaja no necesariamente se traduce en mejores condiciones laborales o ingresos, dado que la estructura ocupacional también influye en la calidad del empleo.

Las diferencias se amplían cuando se observa cada categoría. El mayor promedio de años de estudio se registra en el empleo u obrero público, con 14,9 años. En este segmento, los hombres alcanzan 14,1 años y las mujeres 15,7 años. El nivel educativo del sector público se aproxima a estudios terciarios o universitarios completos, lo que refleja, en general, los requisitos formales de ingreso y permanencia en la administración estatal.

En el empleo u obrero privado, el promedio se sitúa en 11,5 años, con 10,8 años en hombres y 12,9 años en mujeres. La brecha de género vuelve a repetirse, con mayor escolaridad femenina dentro del sector privado. En el caso de empleadores o patrones, el promedio es de 11,3 años, con 10,9 años en hombres y 12,6 años en mujeres. Este dato sugiere que la conducción de unidades productivas no siempre está asociada a niveles educativos muy superiores al promedio general.

En contraste, el trabajo por cuenta propia registra 9,4 años de estudio, mientras que el trabajador familiar no remunerado alcanza 8,8 años. En esta última categoría, los hombres presentan 9,4 años y las mujeres 8,5 años. El menor nivel educativo promedio se observa en el trabajo doméstico, con 8,7 años, tanto en el total como en mujeres, y 9,1 años en hombres. La brecha entre el empleo público (14,9 años) y el trabajo doméstico (8,7 años) supera los 6 años de escolaridad, lo que evidencia una segmentación estructural del mercado laboral.

Promedio educativo
Promedio educativo

A la dimensión educativa se suma la experiencia laboral. La estructura por tiempo de experiencia se mantiene relativamente estable a lo largo del año. En el primer trimestre, 81,8% de los ocupados contaba con dos años o más de experiencia; en el cuarto trimestre, esta proporción fue de 79,4%. La mayoría de la fuerza laboral, por tanto, se concentra en trabajadores con trayectoria consolidada.

Los ocupados con menos de dos meses de experiencia representaron 2,2% en el primer trimestre y 1,8% en el cuarto trimestre. Aquellos con entre dos meses y menos de un año oscilaron entre 8,6% y 10,3% a lo largo del año. El grupo con entre uno y menos de dos años se movió entre 7,4% y 8,5%. La proporción “no disponible” fue 0% en todos los trimestres.

En conjunto y a modo de remarcar, los datos del INE muestran un mercado laboral donde el promedio educativo roza los 11 años, pero con fuertes diferencias internas. El sector público concentra los niveles más altos de formación, mientras que categorías como el trabajo doméstico y el trabajador familiar no remunerado exhiben menor acumulación de capital humano formal. Al mismo tiempo, cerca de ocho de cada diez ocupados poseen dos años o más de experiencia, lo que refleja una estructura laboral con predominio de trabajadores consolidados, aunque no necesariamente homogéneos en términos educativos.

* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones