La titular de Obras Públicas, Claudia Centurión, admitió que el presupuesto que asignaron a la cartera a su cargo para el 2026, en el marco de la denominada “economía de guerra” del Gobierno, será insuficiente, aunque dijo que permitiría mantener una deuda “manejable” con el sector de la construcción.
La ministra Centurión explicó que la cartera arrastra compromisos por unos US$ 268 millones, de los cuales US$ 188 millones corresponden a certificados de obras pendientes de pago y cerca de US$ 80 millones a intereses acumulados. Agregó que, una vez regularizadas estas obligaciones, el nivel de endeudamiento podría estabilizarse durante el resto del año, pese a la fuerte restricción presupuestaria. Recordemos que los gremios reclaman una deuda de US$ 360 millones, inclusive.
Para afrontar estos compromisos, el Gobierno prevé recurrir a un esquema de factoraje por hasta US$ 150 millones, y que los intereses serán cubiertos mediante una emisión de bonos, para lo cual el Ejecutivo prepara un proyecto de ley que deberán remitir al Congreso.
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Presupuesto insuficiente
Centurión reconoció que, pese a que el presupuesto global del MOPC ronda los US$ 970 millones, solo unos US$ 570 millones están destinados directamente a obras, y que el plan financiero efectivo es incluso menor. “Contamos con los mismos recursos del año pasado, alrededor de US$ 450 millones, lo que permitiría pagos mensuales de entre US$ 40 y US$ 45 millones, como piso”, señaló.
No obstante, la ministra advirtió que la necesidad real, para cubrir el cronograma de obras en ejecución, asciende a unos US$ 700 millones, que evidencia una brecha significativa entre los recursos disponibles y las obligaciones asumidas. A esto se suman factores como retrasos por condiciones climáticas, expropiaciones y trámites administrativos, que inciden en la ejecución.
En ese contexto,apuntó que el Gobierno apuesta a mejorar la recaudación para ampliar el financiamiento y reducir la presión sobre el sector. “Si hay un nivel de deuda flotante manejable, se puede sostener un funcionamiento razonable”, afirmó.
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Intereses se pagarán con emisión de bonos
En relación con los intereses que adeudan a las constructoras, la ministra aclaró que corresponden a deudas generadas entre 2018 y 2023, o sea durante el Gobierno de Mario Abdo Benítez, y defendió la necesidad de honrarlos mediante una ley que autorice la emisión de bonos. “Son costos financieros contemplados en los contratos y el Estado paraguayo los va a pagar”, subrayó.
Empero, Centurión cuestionó con dureza el mecanismo de cesión de deuda que aplicó el Gobierno anterior, al calificarlo como “imperfecto” y perjudicial para el sector. Explicó que se realizó sin garantías soberanas y de forma unilateral desde el MOPC, conducta que terminó afectando a los contratistas y generando los intereses que hoy el Estado debe asumir. “Finalmente, terminó perjudicando a los contratistas y hoy tenemos que hacernos cargo de esos intereses”, agregó.
Asimismo indicó que el 70% de la cartera de proyectos del MOPC cuenta con financiamiento externo, situación que, según dijo, garantiza la continuidad de las obras, aunque condicionado a la disponibilidad de recursos locales.
Pese a las limitaciones, la ministra aseguró que el objetivo es sostener el ritmo de ejecución y el impacto en el empleo. “Vamos a gastar lo que tenemos disponible y seguir impulsando las obras, porque son grandes generadoras de empleo”, concluyó.
