Entre 2013 y 2025, el monto total acumulado de recursos colocados ascendió a US$ 1.174 millones, incluyendo tanto inversiones financieras a plazo como depósitos a la vista. De este total, US$ 1.025 millones correspondieron a instrumentos de renta fija, como bonos y Certificados de Depósito de Ahorro (CDA), mientras que US$ 149 millones se mantuvieron en depósitos a la vista, reflejando, ciertamente, la necesidad de equilibrar rentabilidad y liquidez dentro de la gestión del sistema previsional.
Durante el período analizado y de acuerdo con datos oficiales, las inversiones a plazo generaron recuperaciones de capital por US$ 716 millones.
En consecuencia, al cierre de diciembre de 2025, el saldo vigente de colocaciones se ubicó en US$ 458 millones, compuesto por US$ 309 millones en inversiones a plazo pendientes de vencimiento y US$ 149 millones en depósitos a la vista.
Las colocaciones realizadas generaron ingresos por intereses por US$ 223 millones, además de registrar intereses pendientes de cobro por US$ 113 millones, asociados a inversiones vigentes cuyos flujos financieros se extienden hasta el año 2030.
En términos de evolución anual, el comportamiento de las colocaciones evidencia variaciones tanto en el volumen como en la composición del portafolio. En los primeros años se observa estabilidad, con predominio de inversiones a plazo, mientras que a partir de 2019 se registra un aumento significativo en los montos colocados, acompañado de una mayor diversificación de instrumentos.

En los años más recientes, una mayor participación de depósitos a la vista dentro del total anual, lo que responde a la necesidad de asegurar liquidez para el cumplimiento de las obligaciones previsionales, tal como se muestra en la infografía.
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En línea con lo anterior, inicialmente las inversiones se concentraron en bonos emitidos por la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), caracterizados por su alta seguridad crediticia y alineados con el perfil conservador del sistema.
Entre 2013 y 2021, las colocaciones en estos instrumentos alcanzaron aproximadamente US$ 502 millones, con un rendimiento promedio cercano al 6,2% anual y un plazo promedio de 5 años.
Los datos dan cuenta que desde 2019 se incorporaron los Certificados de Depósito de Ahorro como parte del proceso de diversificación. Entre 2019 y 2025, las colocaciones en CDA totalizaron aproximadamente US$ 524 millones, generando intereses por US$ 106 millones.
Estas inversiones se realizaron en entidades con calificación mínima AA, priorizando la seguridad y la diversificación del portafolio, se remarca en el documento del MEF.
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La trayectoria de las inversiones de la Caja Fiscal permite observar una gestión que ha evolucionado en función de las condiciones del entorno financiero y de las propias necesidades del sistema previsional.
A lo largo del período 2013-2025, la estrategia muestra una transición gradual desde una lógica centrada en la rentabilidad hacia un enfoque más equilibrado, en el que la liquidez adquiere un rol cada vez más relevante, aunque insuficientes a las necesidades financieras de la Caja Fiscal.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
