En el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, se presentó esta mañana el reporte de Proyecciones Económicas Mundiales WEO por sus siglas en inglés. En dicho reporte, el FMI mejoró la proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Paraguay desde 3,7% de octubre pasado, a 4,2% que se alinea de esta manera con las estimaciones oficiales. Para el 2027, el organismo revé que el repunte económico será de 3,5%.
La cifra proyectada para el presente año, está por encima del crecimiento regional estimado en 2,3% para el 2026 y será la económica que más crecerá este año en la región de América Latina, según el documento.
Informaciones preliminares oficiales revelan que el Indicador Mensual de la Actividad Económica (Imaep) mostró un incremento de 3,8% en febrero respecto al mismo mes del año anterior. Con este resultado, el indicador acumuló un crecimiento de 2,7% al cierre del segundo mes del año, reflejando una trayectoria positiva.
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La región condicionada a factores externos
El Fondo, consideró que el conjunto de la región sigue condicionada por factores externos como el encarecimiento de las materias primas, el endurecimiento de las condiciones financieras y la desaceleración de la demanda global, aunque con impactos diferenciados entre los países. Estos factores externos tienen como foco principalmente en lo que ocurre con la crisis en Medio Oriente

En ese sentido, el FMI explica que las economías importadoras de energía son las más vulnerables a estos choques, mientras que los exportadores de materias primas podrían beneficiarse parcialmente.
Por otra parte, el FMI destaca que el actual entorno internacional ha incentivado a varios países de la región a acelerar acuerdos de integración, como el alcanzado recientemente entre Mercosur y la Unión Europea, y enfatiza que estos pactos pueden fortalecer vínculos comerciales y diversificar exportaciones.
Se ha advertido además que el deterioro de las condiciones económicas globales, provocado por las disrupciones en cadenas de suministro y mercados energéticos por la guerra en Irán pueden elevar enormemente el precio de los alimentos en un contexto de mayor restricción financiera y menor espacio fiscal para las economías emergentes. “El aumento de las tasas de interés y la vulnerabilidad cambiaria podrían elevar los costos de endeudamiento, intensificando las vulnerabilidades de la deuda y complicando la gestión económica de las economías de mercados emergentes y en desarrollo”, mencionaron
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Proyecciones para principales economías de la región
Entre las principales economías de la región, el FMI prevé que Brasil se desacelere en 2026, con un crecimiento del 1,9 %, frente al 2,3 % de 2025, Argentina, que creció un 4,4 % en 2025, moderará su avance al 3,5 % en 2026, aunque mantendrá uno de los desempeños más sólidos entre las grandes economías de la región, impulsada por un proceso de estabilización macroeconómica y reformas que, según el FMI, mejoran la confianza.
Colombia crecerá un 2,3 % en 2026, tras haber avanzado un 2,6 % en 2025, Chile registrará un crecimiento del 2,4 % en 2026, después del avance del 2,3 % en 2025.
Para Bolivia se prevé un descenso del -3,3 % en 2026 tras una caída del -1,2 % en 2025; el crecimiento en Paraguay cederá un poco al 4,2 % en 2026 y un 3,5 % en 2027, tras el avance del 6 % de 2025; y Uruguay crecerá un 1,8 % en 2026.
