Los datos del Banco Central del Paraguay (BCP) evidencian un incremento sostenido en el valor de las reservas en dólares entre 2025 y comienzos de 2026, acompañado por una tendencia alcista del precio del oro, que alcanza su punto máximo hacia inicios de 2026 antes de moderarse levemente.
Este comportamiento es consistente con la estructura de las reservas del BCP, donde el oro forma parte de los activos internacionales (alrededor del 10% del saldo) junto con divisas y otros instrumentos.
Durante el año 2025 se observa una trayectoria ascendente tanto en el precio del oro (investign.com) como en el valor de las reservas (datos del BCP). Hacia finales de ese año y comienzos de 2026, el precio alcanza niveles cercanos a US$ 5.000 por onza, lo que impulsa el valor de las reservas a niveles superiores de US$ 1.300 millones.
Posteriormente, una leve corrección en el precio se traduce en una moderación del valor de las reservas, lo que evidencia la sensibilidad de este componente a las fluctuaciones del mercado. Es decir, el oro actúa como un activo cuyo valor en cartera se ajusta automáticamente a las condiciones del mercado internacional, sin necesidad de intervenciones activas en términos de acumulación física.
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Desde un enfoque económico, existen varios factores globales que explican el comportamiento del precio del oro y, por ende, su impacto en las reservas paraguayas.
En primer lugar, el oro tiende a apreciarse en contextos de incertidumbre financiera o geopolítica, actuando como activo refugio. La demanda por parte de bancos centrales y grandes inversores aumenta en estos escenarios, impulsando su cotización.
De hecho, en los últimos años se ha observado un proceso sostenido de acumulación del metal por parte de bancos centrales a nivel global como estrategia de diversificación frente a riesgos cambiarios y financieros.

En segundo lugar, la política monetaria internacional juega un rol relevante. Tasas de interés más bajas en economías desarrolladas tienden a favorecer el precio del oro, dado que reducen el costo de oportunidad de mantener activos no remunerados como este metal.
A su vez, episodios de inflación global también fortalecen la demanda por oro como cobertura frente a la pérdida de poder adquisitivo de las monedas.
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Para Paraguay, la implicancia de esta dinámica es clara. Si bien el país no incrementa significativamente su stock físico de oro, se beneficia de la valorización internacional del metal, lo que fortalece el valor total de sus reservas.
En 2026, por ejemplo, el componente de oro dentro de las reservas internacionales netas (RIN) alcanza US$ 1.197,3 millones, dentro de un total superior a US$ 11.500,5 millones, aumento que contribuye a consolidar la posición externa del país y a reforzar su capacidad de respuesta ante shocks.
Sin embargo, también existen limitaciones. Dado que el volumen de oro es reducido en comparación con otros países de la región, el impacto de su valorización sobre el total de reservas es acotado en términos relativos.
Paraguay se encuentra entre los países con menores reservas de oro en América Latina, lo que limita el peso de este activo dentro del portafolio global.
Finalmente, y tal como se mencionaba, la evolución de las RIN en oro del Paraguay responde, principalmente, a factores exógenos vinculados al precio internacional del metal. La estabilidad en la cantidad física contrasta con la volatilidad del valor en dólares, evidenciando que el oro actúa como un mecanismo de valorización pasiva dentro de las reservas.
En un contexto global marcado por incertidumbre, inflación y ajustes en la política monetaria, este activo continúa desempeñando un rol relevante como componente de estabilidad financiera, aunque su impacto en Paraguay se encuentra condicionado por su baja participación relativa dentro del total de reservas.
* Este material es elaborado por MF Economía e Inversiones
