En comunicación con ABC Cardinal este lunes, el economista Manuel Ferreira, exministro de Hacienda, comentó sobre el estatus de Paraguay como país de ‘ingreso mediano alto’, una calificación otorgada por el Banco Mundial que el país obtuvo hace más de una década.
“La clasificación del Banco Mundial (a cada país) va cambiando según los niveles de ingresos”, explicó Ferreira. “Paraguay ha venido evolucionando en los últimos 25 años, levantando sus niveles de ingreso de manera bastante sostenida. Hemos sacado a mucha gente de niveles de pobreza”, agregó.
Indicó que en 2002 el índice de pobreza en Paraguay era de alrededor del 57,7 por ciento de la población, mientras que en la actualidad se estima que solo un 18 por ciento de la población está en el nivel de pobreza, que abarca a todas las personas cuyos ingresos diarios estén por debajo de los 2,5 dólares.
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Las personas que salen del nivel de pobreza pasan a un nivel denominado ‘población vulnerable’ y el porcentaje de la población en ese rango –con ingresos diarios de 2,5 a 14 dólares- también ha estado disminuyendo en los últimos años, aunque de forma más lenta que lo ideal, dijo el economista.

El Banco Mundial actualiza las categorías de los países cada 1 de julio con base en el ingreso nacional bruto (INB) per cápita del año anterior. Cuando Paraguay ingresó al grupo de ingreso mediano alto en 2014, el rango del INB se extendía desde 4.126 hasta 12.735 dólares por habitante. Para 2025, los límites aumentaron a entre 4.636 y 14.375 dólares, según un informe de la firma MF Inversiones.
Políticas deben apuntar a la población vulnerable
Más allá de esas cifras, Ferreira enfatizó que el desarrollo de un país es un proceso no linear y de largo plazo y 20 años representan un tiempo relativamente corto para medirlo.
Afirmó que haber sacado a un número importante de personas del nivel de pobreza ha tenido efectos notablemente favorables en los niveles de transacciones, facturación, los ingresos de las personas y de las empresas.
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Sin embargo, expresó preocupación por el hecho de que el Gobierno siga insistiendo “solo en programas vinculados a sacar gente de la pobreza” cuando, en la actualidad, la cantidad de personas en la población vulnerable es mayor.
“A nivel de políticas públicas, no son las mismas las que hacen falta cuando tenés 57,7 por ciento de población pobre que las que necesitás cuando tenés 18 por ciento”, dijo.
Las personas de la población vulnerable necesitan mejoras como una cobertura sanitaria más importante o “un nivel educativo distinto” que les permita competir en el mercado laboral no solo a nivel local, sino con postulantes de toda la región, añadió.
El problema de la infraestructura con altos costos presupuestarios
Señaló también como problemático que el Gobierno haya centrado gran parte de sus inversiones de infraestructura en obras “que generan costos presupuestarios muy elevados” y señaló como ejemplo los grandes hospitales que han sido construidos sin contar con fondos para su abastecimiento con medicamentos o para los salarios de sus trabajadores.
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Agregó que la gratuidad y universalidad del sistema público de salud paraguayo es actualmente una “falsedad” y que es inalcanzable sin levantar los niveles de contribución del ciudadano por medio del aumento de impuestos o con más contribuciones directas.
