El FMI ajusta proyección del crecimiento de la economía paraguaya al 4,4%, pero advierte de riesgos

El crecimiento económico de las últimas décadas se tradujo en mejoras sociales medibles, aunque incompletas.
El crecimiento económico de las últimas décadas se tradujo en mejoras sociales medibles, aunque incompletas.

En su reciente informe de conclusión del artículo IV, el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó al alza su proyección de crecimiento de la economía paraguaya desde 4,2% a 4,4% en base a mejores perspectivas en el consumo y la inversión, aunque también

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía paraguaya sostenga un desempeño “sólido” en los próximos años, en un contexto en el que la inflación tendería a alinearse con el objetivo hacia 2026. De acuerdo con el informe de conclusión de la consulta del Artículo IV —el examen periódico que el organismo realiza a sus países miembros—, el balance de riesgos aparece, en términos generales, “equilibrado”.

El logo del Fondo Monetario Internacional en su sede central en Washington.
El logo del Fondo Monetario Internacional en su sede central en Washington.

Tras la revisión correspondiente al presente periodo, el FMI corrigió al alza su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2026 al 4,4% desde 4,2% que estimaron anteriormente y por encima de la proyección oficial.

Más allá de ese horizonte, proyecta un ritmo promedio de 3,8% a mediano plazo, apoyado principalmente en un consumo privado robusto y una inversión fuerte, dos motores que, según el organismo, sostendrán la expansión.

¿Cómo afecta el conflicto en Medio Oriente?

Uno de los puntos destacados por la misión del FMI —encabezada por Fabián Valencia, es que el desempeño paraguayo habría quedado “en gran medida aislado” de los efectos de la guerra en Medio Oriente.

Misión del FMI encabezada por Fabián Valencia, justo a autoridades del MEF y el BCP en las reuniones técnicas
Misión del FMI encabezada por Fabián Valencia, justo a autoridades del MEF y el BCP en las reuniones técnicas

El diagnóstico se apoya en dos factores que funcionan como amortiguadores:

El primero, añaden que la matriz eléctrica del país, que proviene íntegramente de fuentes renovables, lo que reduce la exposición directa a shocks energéticos externos.

Además, mencionan que la evolución favorable de la soja, tanto por producción como por precios, es un componente clave para el ingreso externo y la actividad doméstica.

En el frente externo, el FMI anticipa que el déficit de la cuenta corriente se reducirá gradualmente a mediano plazo, a medida que entre en funcionamiento nueva capacidad de exportación. En el análisis del organismo, esa ampliación del potencial exportador contribuiría a mejorar el balance externo con el paso del tiempo.

Riesgos a la baja: clima, guerra prolongada y pasivos fiscales

Aunque el FMI describe un entorno de riesgos “equilibrado”, identifica amenazas claras que podrían frenar el crecimiento.

Entre los riesgos a la baja, el equipo técnico menciona:

  • Perturbaciones meteorológicas, un factor especialmente sensible para una economía donde el desempeño agrícola es determinante.
  • Una guerra prolongada en Medio Oriente, que podría sostener precios elevados de la energía y los fertilizantes, con efectos indirectos sobre costos y actividad.
  • Pasivos contingentes fiscales a mediano y largo plazo, incluyendo los vinculados al sistema de pensiones, que podrían presionar las cuentas públicas si se materializan.

Riesgos al alza: mercados, grado de inversión y productividad

El informe del organismo internacional también enumera elementos que podrían empujar el crecimiento por encima del escenario central actual.

Entre los riesgos al alza, el FMI subraya:

  • Un aumento de exportaciones agrícolas y cárnicas, particularmente si se consolida el acceso a nuevos mercados.
  • Un mayor flujo de inversión, respaldado por la calificación crediticia de grado de inversión y por oportunidades vinculadas a energías renovables e inteligencia artificial.
  • Ganancias de productividad derivadas de reformas estructurales en curso y de inversiones a gran escala, que —según el organismo— podrían elevar el crecimiento potencial por encima de las previsiones de referencia.