AFD: sepa las diferencias entre los créditos Che Róga Porã, Primera Vivienda y Mi Casa

La aprobación del crédito depende de la AFD y la entidad financiera.
La aprobación del crédito depende de la AFD y la entidad financiera.Shutterstock

La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) cuenta actualmente con dos productos hipotecarios para vivienda: Primera Vivienda y Mi Casa, además del programa habitacional Che Róga Porã. Los mismos permiten financiar la compra, construcción o ampliación de inmuebles, pero están dirigidos a perfiles diferentes.

“Che Róga Porã” es un programa habitacional que utiliza financiamiento de la AFD para facilitar el acceso a la primera vivienda. La institución también cuenta con los productos ”Primera Vivienda” que es una de las líneas de crédito destinadas a familias que buscan adquirir su primer inmueble. En tanto, “Mi Casa” está orientado a un segmento más amplio y permite incluso financiar una segunda vivienda.

La presidenta de la AFD, Stella Guillén, confirmó a ABC Color que esos son los productos hipotecarios vigentes de la banca pública de segundo piso. “Che Róga Porã es el programa, el buque insignia, que está orientado al acceso a la primera vivienda. Después tenemos otro programa, ya no para la primera vivienda, llamado Mi Casa”, expresó durante una entrevista.

En la práctica, quienes buscan acceder a su primera casa deben comparar las condiciones de “Primera Vivienda” dentro de la AFD y las del programa “Che Róga Porã”. Mi Casa responde a otro perfil de financiamiento.

“Primera Vivienda” para quienes no poseen ningún inmueble

El producto Primera Vivienda está destinado a personas que no poseen una vivienda edificada a su nombre. Esta condición también alcanza al cónyuge o concubino cuando corresponda.

Permite financiar la compra de viviendas terminadas, inmuebles en construcción o en preventa, construcción en terreno propio, adquisición de terreno con edificación, además de refacciones, ampliaciones y terminaciones.

La línea está dirigida a familias con ingresos globales de hasta ocho salarios mínimos, equivalente actualmente a poco más de G. 24 millones, y ofrece plazos de financiamiento de hasta 30 años, según el tipo de garantía.

El producto también contempla el financiamiento de equipamiento para el hogar dentro de los límites establecidos por la AFD.

Stella Guillén, presidenta de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD).
Stella Guillén, presidenta de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD).

“Mi Casa” permite financiar hasta dos viviendas por beneficiario

A diferencia de Primera Vivienda, Mi Casa no exige que el solicitante acceda por primera vez a un inmueble. Está dirigido a personas que cumplen con la evaluación crediticia de las entidades financieras y permite financiar hasta dos viviendas por beneficiario.

La línea permite financiar la compra de casas, departamentos, dúplex, viviendas en preventa, construcción, adquisición de terreno con construcción y mejoras de inmuebles.

Según la AFD, cada vivienda puede tener un valor de hasta G. 1.500 millones. El plazo de financiamiento puede llegar hasta 30 años cuando la operación cuenta con garantía fiduciaria.

La principal diferencia entre ambos productos está en el perfil del beneficiario. Primera Vivienda busca facilitar el acceso a la casa propia para hogares que todavía no poseen un inmueble, mientras que Mi Casa amplía las opciones para personas con mayor capacidad de compra o que buscan adquirir una segunda propiedad.

Guillén explicó que la edad no constituye por sí sola un impedimento para acceder a un crédito hipotecario y señaló que cada caso debe ser evaluado por la entidad financiera correspondiente.

Requisitos para acceder a Che Róga Porã

Para acceder al programa Che Róga Porã, los interesados deben cumplir las condiciones establecidas por el programa y ser calificados como sujetos de crédito por una institución financiera intermediaria.

Entre los requisitos figura no contar con una vivienda edificada a nombre del solicitante. Esta condición también alcanza al cónyuge o concubino cuando corresponda. Además, el postulante debe demostrar ingresos familiares dentro del rango establecido por el programa y contar con capacidad de pago para asumir el préstamo.

Actualmente, Che Róga Porã contempla postulantes con ingresos de entre uno y nueve salarios mínimos (de G. 3 a 27 millones aprox), según las modalidades vigentes. Este rango difiere de la línea Primera Vivienda de la AFD, cuyo límite llega hasta ocho salarios mínimos (G. 24 millones). El programa establece como condiciones generales contar con cédula de identidad vigente, tener entre 18 y 75 años y presentar ingresos comprobables.

Aprobación del crédito depende de la AFD y la entidad financiera

La aprobación del crédito no depende directamente de la AFD. El interesado debe acudir a una institución financiera habilitada, como bancos, financieras o cooperativas, donde se realiza la evaluación de capacidad de pago y el análisis crediticio.

Entre las condiciones financieras, la AFD establece que la cuota del préstamo no puede superar el 40% del ingreso familiar global. Para trabajadores independientes o microempresarios, la entidad financiera analiza el ingreso neto disponible mensual para determinar la capacidad de endeudamiento.

El financiamiento puede utilizarse para la compra de una vivienda terminada, una vivienda en construcción o en preventa, construcción en terreno propio, compra de terreno con edificación, además de refacciones, ampliaciones y terminaciones.

Calidad de las viviendas depende del MUVH

Respecto a las consultas sobre la calidad de las viviendas, Guillén explicó que la AFD no realiza inspecciones técnicas de las construcciones, debido a que su función es proveer los recursos financieros.

Concluyó afirmando que esa responsabilidad corresponde al Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), aunque aseguró que las denuncias recibidas son derivadas a la institución competente.