¿Por qué las empresas paraguayas emiten bonos y no acciones en la Bolsa?

Los especialistas apuntan a la necesidad de ampliar la base de inversionistas institucionales, modificar ciertos patrones culturales empresariales y fortalecer la formación financiera.
Los especialistas apuntan a la necesidad de ampliar la base de inversionistas institucionales, modificar ciertos patrones culturales empresariales y fortalecer la formación financiera.

La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) recibió en los últimos años en cantidad de participantes y en volumen de operaciones. Sin embargo, la emisión de acciones todavía representa una proporción reducida frente a los bonos, que concentran la mayor parte del mercado bursátil paraguayo.

Expertos explican que esta situación responde a factores culturales, una menor educación financiera y un mercado que todavía necesita más empresas dispuestas a abrir su capital.

Fernando Gil, gerente comercial y de relaciones institucionales de la BVA, y los economistas Arnold Benítez y Wildo González coinciden en que uno de los principales desafíos es lograr que más compañías consideren la emisión de acciones como una alternativa de financiamiento.

Actualmente, el 96% de las operaciones del mercado corresponde a instrumentos de renta fija. Al cierre de junio de 2026, los bonos representaron el 96,1% del volumen negociado, mientras que las acciones alcanzaron el 3,4% y los fondos de inversión el 0,5%, según datos citados por Cadiem.

¿Por qué las empresas prefieren emitir bonos?

La principal razón es que los bonos permiten obtener financiamiento sin modificar la estructura accionaria de la empresa. A diferencia de la emisión de acciones, en la que nuevos inversionistas pasan a formar parte de la propiedad, los bonos representan una deuda que debe ser pagada en un plazo determinado.

El economista Arnold Benítez explicó a ABC Color que esta característica hace que muchas empresas opten por la renta fija, porque pueden captar recursos y mantener el control de sus decisiones. “El emisor paraguayo prefiere emitir hoy lo que es el famoso bono porque eso, si bien compartís tu estado financiero de manera pública y demás, te da el control de la compañía 100% como siempre”, afirmó.

Agregó Benítez que mediante los bonos la empresa asume el compromiso de pagar intereses y devolver el capital en las condiciones establecidas, pero no incorpora nuevos socios al negocio.

Además, explicó que este tipo de instrumentos tiene mayor aceptación entre los inversionistas paraguayos, porque permite conocer previamente la tasa de interés y los pagos que recibirán durante la vigencia del bono. “Ya tenés para cada una la tasa fija durante el periodo de uno, dos, tres o diez años incluso. Y ya sabés cuándo vas a cobrar y cuánto vas a cobrar”, dijo.

Fernando Gil, gerente comercial y de relaciones institucionales de la Bolsa de Valores de Asunción.
Fernando Gil, gerente comercial y de relaciones institucionales de la Bolsa de Valores de Asunción.

La resistencia a abrir el capital

Benítez señaló que una de las principales dificultades para desarrollar el mercado accionario es la resistencia de muchas empresas a compartir la propiedad y la toma de decisiones.

“Cuando el emisor mira lo que es la parte de abrir el paquete accionario, que puede ser la ordinaria, con derecho a voz y voto, normalmente nadie quiere que una persona ajena a la compañía vaya y opine sobre cómo se hace la gestión”, explicó.

A su criterio, esta situación está vinculada con la forma en que históricamente fueron administradas muchas empresas paraguayas, especialmente aquellas de origen familiar. “El accionista principal de la empresa paraguaya, por un tema cultural y de idiosincrasia, no quiere que nadie venga y se siente a su mesa y opine sobre su gestión”, reiteró.

Desde el lado de los inversionistas, Benítez admitió que también existe cierta preferencia por instrumentos con retornos conocidos. En las acciones, la ganancia depende del desempeño de la empresa y de la distribución de dividendos. “El inversionista paraguayo, al ser uno de renta variable, depende de que la compañía genere ingresos y en base a eso pague dividendos, tampoco se siente muy cómodo”, apuntó.

Faltan ahorro de largo plazo e inversionistas institucionales

El economista Wildo González explicó que la baja participación de acciones dentro del mercado paraguayo también está relacionada con el nivel de desarrollo del mercado de capitales.

Según González, Paraguay logró ampliar el tamaño de su mercado en los últimos años, pero todavía existe una menor escala frente a otros países con condiciones macroeconómicas similares.

“Uno de los problemas centrales de nuestro mercado es la falta de ahorro de largo plazo y de inversionistas institucionales que administren ese ahorro”, afirmó.

El economista explicó que en mercados más desarrollados los fondos institucionales tienen un papel relevante como compradores de acciones porque administran recursos con extensos horizontes de inversión.

En Paraguay, en cambio, gran parte de los inversionistas está conformada por personas y empresas, una característica que genera mayores reparos entre los propietarios que evalúan abrir su capital.

El economista Arnold Benítez.
El economista Arnold Benítez.

Reforma de pensiones y conexión internacional

González señaló que el crecimiento del mercado accionario requiere de la creación de inversionistas institucionales locales, con capacidad para administrar ahorro de largo plazo.

A su criterio, una reforma del sistema de pensiones permitiría generar fondos con capacidad para invertir en instrumentos de renta variable. “La principal traba para impulsar la emisión de acciones en el mercado de capitales es la falta de una reforma profunda del sistema de pensiones”, afirmó.

También mencionó la necesidad de conectar el mercado paraguayo con otras bolsas internacionales para atraer inversionistas institucionales extranjeros interesados en adquirir acciones de empresas locales.

La BVA busca más empresas que abran su capital

Fernando Gil explicó que la bolsa no busca reemplazar al sistema bancario, sino ofrecer una alternativa adicional para financiar proyectos empresariales.

El ejecutivo dijo que algunas empresas familiares todavía tienen el temor de perder el control cuando ingresan nuevos accionistas. “Tienen la idea de que va a venir alguien y va a comprar la mayor cantidad de acciones y va a perder el control. No es así. Hay diferentes tipos de acciones que uno puede emitir”, explicó.

Gil agregó que inversionistas institucionales extranjeros manifestaron interés en contar con una mayor oferta de acciones paraguayas. “Los fondos de inversión del extranjero nos dicen que les gustaría ver muchas más empresas que emitan capital, más que títulos de deuda o bonos solamente”, comentó.

El economista, Wildo González.
El economista, Wildo González.

Educación financiera para impulsar las acciones

Según Benítez, el desarrollo del mercado accionario también depende de una mayor educación financiera entre los inversionistas. Que existe una preferencia marcada por instrumentos con retornos conocidos y menor incertidumbre. “El inversionista paraguayo no está acostumbrado a la inversión de largo plazo, ni siquiera de mediano plazo”, afirmó.

Los fondos mutuos, dijo, representan una alternativa inicial para quienes buscan conocer el funcionamiento del mercado de valores y comprender la diversificación del riesgo.

Gil, por su parte, informó que la BVA desarrolla capacitaciones para acercar el mercado de capitales a nuevos inversionistas y ampliar el conocimiento sobre los instrumentos disponibles.

Un mercado con más volumen, pero dominado por bonos

También recordó que la BVA pasó de operar con cuatro emisores y cuatro casas de bolsa en sus primeros años a contar actualmente con más de 200 entidades emisoras registradas.

El ejecutivo explicó que el mercado incorporó cambios operativos, como la negociación electrónica y la separación entre las funciones de custodia y negociación.

Durante el primer semestre de 2026, la bolsa registró operaciones por US$ 4.407 millones, según datos citados por Cadiem.