Cómo invertir en bonos en Paraguay desde G. 1 millón: pasos, riesgos y claves para nuevos ahorristas

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La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) sostiene que invertir en bonos dejó de ser una alternativa exclusiva para grandes capitales. Una persona puede comenzar con G. 1 millón, pero debe abrir una cuenta en una casa de bolsa, conocer su perfil de riesgo y analizar los instrumentos antes de colocar sus ahorros.

La semana pasada, ABC publicó materiales sobre cómo construir una jubilación sin depender del IPS con un salario mínimo y cuánto pueden rendir los ahorros en CDA, además de los aspectos que se deben conocer antes de invertir.

Continuando con esta serie, orientada a aprender a ahorrar e invertir, presentamos hoy una guía sobre cómo invertir en bonos desde montos mínimos y accesibles para todas las personas interesadas en hacer crecer sus ahorros.

Para quienes tienen dinero guardado en una cuenta bancaria, cooperativa o simplemente buscan una alternativa para que sus recursos generen rendimiento, el primer paso es acercarse a una casa de bolsa.

“Esa casa de bolsa lo asesora y lo acompaña a lo largo de su experiencia como inversionista”, explicó Fernando Gil, gerente comercial y de relaciones institucionales de la BVA.

El ejecutivo explicó que antes de comprar cualquier título se realiza un perfil del inversor para conocer su nivel de tolerancia al riesgo y recomendar instrumentos acordes con sus objetivos. “En base a ese perfil de riesgo y luego de validar el perfil de la persona, la casa de bolsa empieza a recibir recomendaciones acerca de qué títulos le conviene y cuáles no le conviene comprar”, indicó.

¿Cuánto dinero se necesita para invertir en bonos?

Uno de los principales mitos que busca desmontar el mercado bursátil es que se necesita mucho dinero para comenzar. Gil explicó que actualmente existen bonos disponibles desde montos accesibles para pequeños ahorristas.

“El monto hoy en día es sumamente accesible. Uno puede comprar un bono desde G. 1 millón y para los emitidos en moneda estadounidense desde US$ 1.000”, afirmó.

Según Gil, esto permite que una persona que pueda reunir desde G. 1 millón ya tenga la posibilidad de convertirse en inversionista. “Eso le saca un poco el preconcepto que tiene la gente, que necesita muchísimo dinero para empezar a invertir”, señaló.

Fernando Gil, gerente comercial y de relaciones institucionales de la Bolsa de Valores de Asunción.
Fernando Gil, gerente comercial y de relaciones institucionales de la Bolsa de Valores de Asunción.

¿Cuánto puede ganar una persona con un bono?

El rendimiento depende del emisor, el plazo y el riesgo asociado al título. Gil explicó que los bonos emitidos por entidades con mayor calificación de riesgo, como títulos del Tesoro, pueden ubicarse actualmente en determinados rangos de mercado.

“Si uno es un inversionista conservador, la casa de bolsa le puede recomendar títulos con una calificación sumamente alta, como triple A, doble A o bonos del Tesoro, que pueden pagar tasas hoy en día, en la situación coyuntural del mercado, entre 9% y 10%”, explicó.

Sin embargo, aclaró que no todos los bonos tienen el mismo rendimiento. “No es lo mismo un bono emitido por el Ministerio de Economía y Finanzas que un bono emitido por una empresa del agro, una empresa de servicios o una empresa química. Cada sector y cada empresa tiene su perfil y su calificación de riesgo, y por eso la tasa tiene que ser diferente”, afirmó.

¿Hay que esperar hasta ocho años para recuperar el dinero?

Uno de los temores habituales entre nuevos inversionistas es que queden atrapados durante largos períodos. Gil explicó que los bonos pueden venderse antes del vencimiento mediante el mercado secundario.

“Uno cuando invierte no necesariamente tiene que esperar todo ese plazo para recuperar. Si yo compro hoy un bono de una empresa, mañana, la semana que viene o el mes que viene puedo revender ese bono y recuperar mi capital”, explicó.

El mercado secundario permite que otros inversionistas compren esos títulos. “Lo importante es que uno tenga la tranquilidad de que existe un mercado secundario activo. Eso significa que cada título que compre va a tener a quién vendérselo en caso de que quiera recuperar su capital”, indicó.

Bonos o fondos mutuos: ¿qué conviene para empezar?

Gil explicó que para una persona que recién ingresa al mercado, los fondos mutuos pueden representar una puerta de entrada porque permiten diversificar. “Lo que hacen los fondos mutuos es crear una gran bolsa entre muchas personas y con ese dinero compran distintos instrumentos: bonos del Tesoro, bonos de bancos, bonos de empresas, certificados de depósito”, refirió.

La diferencia es que cuando una persona compra un bono directamente concentra su inversión en un emisor. “Si vos compras un bono de un millón de guaraníes de un banco, el 100% de tu riesgo está contra un solo banco. Cuando tenés una diversificación, no ponés todos los huevos en la misma canasta”, señaló.

Para Gil, el camino inicial puede ser comenzar con fondos mutuos y luego avanzar hacia inversiones directas. “Arrancar con fondos mutuos me parece una buena opción. Después, cuando la persona entiende cómo funciona el mercado, puede empezar a explorar la compra directa de títulos”, sostuvo.

¿Qué debe revisar un ahorrista antes de comprar un bono?

El gerente comercial de la BVA recomendó no mirar solamente la tasa ofrecida. “Más allá de la tasa y el plazo, es bueno entender para qué va a utilizar el dinero la empresa que está emitiendo ese bono”, afirmó.

También recomendó revisar la calificación de riesgo, los balances de la empresa y la información publicada por la bolsa. “Si no tiene muchos conocimientos contables, puede apoyarse en la calificación de riesgo, pero toda la información que la empresa debe publicar está disponible en la Bolsa de Valores”, explicó.

De la cultura del ahorro tradicional hacia una cultura de inversión

Gil planteó que el desafío es cambiar la cultura del ahorro tradicional hacia una cultura de inversión. “Durante toda nuestra infancia nos han enseñado que ahorrar es importante. Yo quiero darle una vuelta: no basta solamente con ahorrar, hay que invertir ese ahorro”, afirmó.

Agregó que mantener el dinero inmóvil hace que pierda poder adquisitivo. “Si uno únicamente deja de consumir hoy y guarda ese dinero en el banco o debajo del colchón, ese dinero pierde valor”, concluyó.