El mal estado de los caminos, sumado al pronóstico de lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño desde este mes hasta diciembre, genera preocupación entre los pobladores. La situación pone en riesgo la comunicación de más de 800 familias con los centros urbanos y dificulta el acceso a servicios básicos y la comercialización de productos.
Miguel Rivas, vecino afectado, señaló que la situación ya es crítica y que en varios tramos los pobladores recurrieron a colocar bolsas de arena a modo de puentes improvisados para permitir el paso de vehículos. Sin embargo, advirtió que estas soluciones temporales podrían desaparecer con las primeras lluvias fuertes.
Lea más: Laureles, nuevamente aislado por pésimo estado de caminos
“Con un día de lluvia, esas bolsas desaparecerán, lo que significará una vez más el aislamiento de más de 800 familias que residen en la zona. Urge una intervención preventiva del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) porque la situación se irá agravando a medida que el fenómeno de El Niño vaya tomando mayor fuerza en el departamento de Misiones”, expresó el lugareño.
Advierten dificultades para acceder a servicios básicos
El eventual aislamiento afectaría a numerosas personas que necesitan trasladarse para acceder a educación, salud y trabajo, además de realizar gestiones en instituciones públicas y adquirir productos básicos de la canasta familiar, agregó Rivas.
El reclamo se suma a las quejas de los habitantes de Laureles. José Carballo, residente de ese distrito, indicó que transitar actualmente por la ruta es “una odisea” debido a los anegamientos que cubren gran parte del trayecto, especialmente en las zonas Berti, Tavai y Panchito López.
A estas dificultades se suma el estado precario de los puentes, situación que, según los pobladores, persiste sin una intervención seria y estructural por parte del MOPC.
Mal estado crónico y soluciones temporales
En noviembre de 2023, tras intensos reclamos de pobladores, el MOPC realizó tareas de perfilada y acarreo de materiales, pero sin ejecutar una solución estructural. Por este motivo, el tramo vuelve a quedar anegado durante cada temporada de lluvias.
Lea más: Tras cinco años de su inauguración, la ruta Yabebyry - San Ignacio se encuentra en peligroso estado
En octubre de 2025, las precipitaciones dejaron aisladas a comunidades de Panchito López y Baúles. Unos 800 habitantes quedaron incomunicados, sin acceso a servicios de salud, educación ni posibilidades de comercializar sus productos. Incluso vehículos 4×4 quedaron varados en el lodo.
En marzo de 2025, Lorenzo Ortiz, poblador de Baúles, denunció que el camino resulta intransitable tanto durante la sequía como en época de lluvias. Explicó que, en los periodos secos, predominan los arenales que atrapan a los vehículos, mientras que con las precipitaciones el camino queda inundado.
Los productores tampoco pueden trasladar su producción en estas condiciones. “Sería bueno que los responsables del MOPC vengan y sufran en carne propia lo que nosotros padecemos cada día”, expresó Ortiz en aquella ocasión.
